Cuentan que impresionaba por la fuerza de su carácter y a la vez su trato amable, fruto de la educación recibida en su humilde hogar en Puerto Padre, Las Tunas.A Guantánamo llegó con solo 17 años para integrarse a la posta 44 de la Brigada de la Frontera y desde allí el soldado Ramón López Peña con serenidad, disciplina e inclaudicable firmeza junto a sus compañeros custodiaba el perímetro colindante con la ilegal base naval ubicada en Caimanera.
Por su actitud ya había sido distinguido como joven ejemplar para ingresar a las filas de la Unión de Jóvenes Comunistas, justo el año en que surgía esa estructura en las Fuerzas Armadas Revolucionarias.












