En la arena del Latinoamericano, los guantanameros ganaron el primer juego correspondiente al segundo compromiso particular entre ambos equipos, anteriormente dominado por los orientales dos por uno. El pitcher imíense Dalier Hinojosa hizo gala de sus habilidades el la lomita, y mantuvo en un puño a los toleteros occidentales durante 6 entradas y media para lograr su quinto triunfo frente a tres reveces.
El excelente relevo del baracoense Alexander Rodriguez completó el desempeño de los indios, quienes aprovecharon la débil defensa de los Metros, equipo que a pesar de este azote, muestra una de sus mejores temporadas de por vida.
Por su parte, los del Guaso se mostraron superiores en la ofensiva con 8 hits conectados por los brazos de Robert Luis Delgado, Leonel Escalante, Giorbis Duvergel y Bismay Santos. En la defensa jugaron herméticos ante los 4 errores cometidos por sus rivales.
El encuentro lo pierde el occidental Eblis Pablo Martínez, al igual que su sustituto Reinier Montano. El guantanamero Rodríguez anota punto por juego salvado.
Los Indios guerreros del Guaso igualan su posición con los alazanes de Granma en el quinto puesto de la zona oriental al alcanzar su vigésima octava victoria. Villa Clara se ratifica como líder del Este al derrotar a Camagüey 6 carreras por 2; Las Tunas continúa segundo tras vencer a Sanctis Spíritus 9 anotaciones por 6 y Holguín se mantienen en el sótano al perder con su rival Cienfuegos 8 por 6. Por el Occidente Isla de la Juventud le ganó a Pinar del Río 4 por 3 y Artemisa derrotó a Mayabeque con marcador de knock out 13 carreras por 3.
El clásico entre Las Avispas de Santiago de Cuba e Industriales podrá ser visto a las 8:15 a través del Canal Telerebelde.
Llovieron estrellas en Matanzas
Este domingo el estadio matancero Victoria de Girón fue escenario de la lluvia de estrellas del beisbol cubano: Occidentales y Orientales ofrecieron otro espectáculo a sus miles de aficionados.
Con empate de 12 juegos ganados, cada equipo llegó a la vigésimo quinta edición de dicho evento. En el encuentro correspondiente a la 51 Serie Nacional, el mejor desempeño correspondió a los de Oriente, quienes con marcador de ocho carreras por siete marchan ahora delante en la tabla histórica de juegos ganados por parte de cada equipo.En este encuentro resultaron de valía los jonrones oportunos de Yosvani Alarcón y Reutilio Hurtado, ambos santiagueros, el fildeo del guantanamero Roberkis Videaux y el relevo del joven holguinero Pablo Millán Fernández, quien valientemente cargó la responsabilidad de mantener la diferencia de los Orientales en un cerrado juego en el que nadie tenía por sentado quién sería el vencedor hasta el último out.
A esta edición se añade la participación por vez primera de las mascotas representativas de algunos conjuntos que toman partido en la actual temporada. El Indio de Guantánamo, el cocodrilo de Matanzas, el león de Industriales, entre otras simpáticas figuras, animaron la fiesta que estuvo coloreada además con competencias de habilidades.
Desde 1963 se realizan estos juegos de las luminarias del béisbol cubano para enriquecer y colorear con mayor intensidad los campeonatos del pasatiempo nacional.
Sin embargo, algunas sombras oscurecen la total brillantez del evento. La estrategia del voto, por ejemplo, puede constituir una ventaja para algunos aficionados y así muchos peloteros que gozan de gran popularidad forman parte de este estrellato; no obstante, se excluyen otros con excelente rendimiento, merecedores de pertenecer a estas lides, tales como el guantanamero Yoennis Southeran. Es necesario establecer nuevos métodos que permitan mayor participación popular, pues no se concibe que solo 25 mil personas hayan votado en un país con más de 11 millones de habitantes donde el béisbol es el deporte nacional.
El Derby de jonrones, uno de los concursos más esperados por millones de cubanos fue desconcertante debido a la falta de rivalidad entre los competidores. Resultó sorprendente el tímido desempeño del slugger Alfredo Despaigne, actual líder de la temporada con 21 jonrones hasta el momento, al igual que el Industrial Alexander Malleta, quien solo conectó 4 cuadrangulares. Ambos quedaron totalmente desplazados por la avispa santiaguera Héctor Olivera con 12 vuelacercas.
Los veteranos en su espectáculo dieron muestra de la cohesión en el terreno al vestir uniformes que definían a ambos equipos. Para cada pelotero será digna la representatividad de su terruño con el uso de sus vestuarios, pero el recuerdo de haber llevado una camiseta diseñada para la ocasión, con la que una vez defendieron a Oriente u Occidente, constituiría un estímulo para aquellos atletas consagrados a dar lo mejor de sí en el terreno.
Bravo por Matanzas esta vez. Bravo por la organización de este evento, la disciplina y el respeto mostrado por los aficionados, merecedores de esta sede y el buen desempeño del equipo representativo del territorio, un accionar que por más de 25 años no lograban.
La preparación del juego de las estrellas en su próxima edición constituye un reto para la siguiente sede, pero sigue siendo un desafío limar los detalles mencionados, los que sin dudas aportarán mayor brillo al juego más esperado de la pelota cubana.







