Esta institución posibilita destinar el preciado líquido a niños prematuros, de bajo peso al nacer, operados, a aquellos a los que su madre no pueda ofrecérsela y a otros que hayan sufrido anomalías en el sistema digestivo.
La doctora Yadira Blanco Laborí, especialista en primer grado en neonatología y responsable del banco ofrece detalles del trabajo de este pequeño pero esmerado colectivo:
“Esta institución funciona básicamente como un laboratorio. Aquí se extrae procesa, se almacena, se estudia y se libera para el consumo de los bebes la leche extraída a las madres donadoras. Esa leche se puede conservar en congelación hasta 15 días. Luego esta leche se somete a un proceso de exámen químico, físico químico y microbiológico. Se le determina grado de acidez, el tenor de crema, por ciento de grasa y determinaciones microbiológicas para saber que está apta para el consumo. ”
El equipamiento tecnológico avalado internacionalmente como de primera calidad permite pasteurizar la leche (se somete a un proceso de hasta 65 grados de temperatura) sin que esta pierda sus propiedades.
“Después se somete a un proceso de enfriamiento a menos 5 grados de temperatura lo cual da completa seguridad de que no existen elementos microbianos.” 
Hasta enero 346 féminas habían donado cerca de 55 mil mililitros de leche materna beneficiando a 52 niños, pero aún la demanda supera la oferta; en tal sentido la doctora Yadira Blanco Laborí precisa:
“En esta primera etapa estamos haciendo la recolección sobre todo de aquí de la maternidad. Hace falta ayuda en la promoción y divulgación de las actividades, esto es importante para que todas las madres saludables donen su poquito de leche. Un poquito que dejen aquí es un niño de la terapia con alimentación asegurada durante su período crítico.”
Cualquier mujer que esté amantando a su hijo puede ser donadora voluntaria si su estado de salud le permita someterse a la actividad de extraer su excedente de leche. Este es un método más seguro para la madre y el niño que la donación directamente de la madre al bebé.
Yumaisi Flores Benítez, es una de las trabajadoras del Hospital receptivas al mensaje. Hace más de un año ella dio a luz, entonces no se contaba con esta instalación, hoy mientras labora sus pechos denotan la ausencia de su bebé por ello esta guantanamera no duda en ofrecer voluntariamente su leche a otro pequeñín.
La leche materna tiene muchas ventajas nutricionales e inmunológicas precisadas por el bebé para su crecimiento y desarrollo de ahí que en Cuba la apertura de bancos con nueva tecnología sea una perspectiva que el ministerio de salud no pierda de vista, y del cual los guantanameros se benefician hace ya unos meses.
Una guantanamera privilegiada
Mayelín Ramírez arce es la madre guantanamera que más leche ha donado al banco. Más de 10 litros del preciado alim ento infantil ya acumula esta joven que el 1 de diciembre del 2011 dio a luz prematuramente a su pequeña Lisbeth.
Obligada a permanecer en el hospital debido al bajo peso de su niña, ella no escatima voluntad para servir a otros infantes y casi diariamente acude la banco a donar su gotica del preciado líquido.
“Yo dono porque quiero ayudar a los niños y porque quiero salir rápido de aquí. Me siento satisfecha con brindarle mi leche a los niños, me siento bien nadie me empuja para venir porque yo misma vengo.”
Un esfuerzo retribuido con la atención y el cariño de las trabajadoras de esta institución quienes señalan como en apenas media hora, la joven ha aportado hasta 87 pomos de 120 ml cada uno, es decir más de medio litro de leche.
Así mientras espera la recuperación de su bebé, Mayelín brinda generosa y maternal lo que la naturaleza sabiamente puso en sus mamas.
“Cuando las madres no tienen leche yo les doy de la mía porque veo que pasan trabajo para ordeñarse. Cuando los niños están llorando la enfermera me pregunta mamá usted quiere darle un poquito de leche el niño y yo le digo ¿cómo no?”
De madre a bebé, nace un lazo indestructible, más fuerte cuando mejor la solidaridad humana ejercita sus fuerzas.







