En este período la institución atendió más de siete mil 600 pacientes, y las estadísticas demuestran un incremento en el número de consultas y casos nuevos atendidos.
Asimismo la morbilidad por obesidad exógena, bursitis, lumbociatalgia, sacrolumbalgia y artrosis generalizada incrementó su incidencia; mientras otras afecciones como la epicondilitis registraron una disminución de número de casos e incluso una cifra de cero casos con cervicalgia.
Entre los tratamientos más comunes estuvieron el uso de la digitopuntura, la homeopatía, la terapia floral, las técnicas eléctricas y la quimiopuntura; terapéuticas tradicionales que permitieron una pronta recuperación e incorporación de los pacientes a sus actividades diarias.
La medicina natural y tradicional es prioridad del sistema de salud cubano debido a su impacto socioeconómico al evitar sobreestadía en las instituciones de salud y el consumo de otros medicamentos convencionales.







