La gala inaugural de la octava edición del Festival Nacional del Changüí constituyó un especial momento para reconocer a Guantánamo como recinto de tradiciones, costumbres y de las expresiones músico danzarias nengón, kiribá y el changüí, valores identitarios que distinguen a esta oriental provincia del resto del país y la convierten en un territorio único en el mundo.
La gala inaugural de la octava edición del Festival Nacional del Changüí constituyó un especial momento para reconocer a Guantánamo como recinto de tradiciones, costumbres y de las expresiones músico danzarias nengón, kiribá y el changüí, valores identitarios que distinguen a esta oriental provincia del resto del país y la convierten en un territorio único en el mundo.
El espectáculo inició con la excelente ejecución de un cuerpo de bailarines del Ballet Folclórico Babul de Guantánamo, seguido por la interpretación de Los Morenos del Changüí, una de las agrupaciones homenajeadas en esta octava edición del Festival por sus 25 años de vida artística.
La gala también contó con la declamación de Quirino con su tres, por el actor Eldys Cuba, y la actuación de Uri Rodríguez, quien hizo reír al público al contar la historia del hombre más vago del mundo que pidió ser enterrado vivo antes que sembrar para su sustento, pero en cuanto escuchó los acordes de un changüí, decidió vivir para disfrutar de este popular género desde su surgimiento en el siglo diecinueve.
Asimismo, fue significativa la ejecución del nengón, kiribá y changüí por parejas de baile conformadas por estudiantes de la Escuela Vocacional de Arte, quienes demostraron sus conocimientos de estas expresiones músico danzarías, una muestra de la continuidad de las tradiciones guantanameras de una generación a otra.
En la ocasión se reconoció a figuras emblemáticas del changüí como el tresero mayor Chito Latamblet; a Nino Olivares con su marímbula, Eduardo Goulet, el inolvidable Pipi; director de Estrellas Campesinas, y Ariel Daudinot, músico que obtiene varios premios en el Festival Cubadisco por sus aportes para renovar ese género considerado la célula genuina del son.
Otras personalidades que otorgan notoriedad al changüí son Lilí Martínez Griñán, conocido como la Perla de Oriente por sus relevantes interpretaciones al piano, el maestro Juan Formell, quien internacionalizó el tema El guararey de Pastora, inspirado en una guantanamera, y Elio Revé Matos, emblemático director de la orquesta que lleva su nombre con la cual realizó aportes al changüí.
Los participantes en el espectáculo también disfrutaron del virtuosismo del maestro Pancho Amat con su tres, uno de los más reconocidos músicos cubanos que lleva el son y el changüí a disímiles escenarios del mundo.
La gala del Festival Nacional del Changüí se distinguió además por las excelentes interpretaciones de la Orquesta de Cámara Mi sol y el pianista Ernesto Oliva, todos de Guantánamo, quienes mostraron una visión del género desde la música clásica, además de la esperada actuación de Oderquis Revé y su changüí, que hizo bailar al público con sus temas.












