Tentados por su historia, identidad y tradiciones llegaron hasta la ciudad de Guantánamo más de un centenar de miembros de la Brigada Cultural de Puerto Rico asistente a la trigésimo octava edición del Festival del Caribe 2018, que acontece en la vecina provincia de Santiago de Cuba y dedica sus jornadas a esta nación caribeña.
El recibimiento a los hermanos boricuas tuvo lugar en el céntrico Parque José Martí de esta urbe oriental, sitio en el que depositaron una ofrenda floral al Héroe Nacional de Cuba y disfrutaron de las melodías del Quinteto La Luz, liderado por el maestro instrumentista Jesús Fernández, quien junto a sus músicos interpretaron también sonoridades borinqueñas.
Con evocaciones a los vínculos históricos entre ambas naciones, Eldys Baratute Benavides, presidente de la Asociación Hermanos Saíz en el territorio pronunció las palabras de acogida a la delegación foránea, a través de la emotiva rememoración de los versos de la poeta boricua Lola Rodríguez de Tió, quien dijera que Cuba y Puerto Rico son de un pájaro las dos alas.
Milagros Rivera Pérez, líder del Comité de Solidaridad con Cuba en Puerto Rico agradeció la
oportunidad de materializar este intercambio cultural y de visitar la provincia, donde está enclavada la Base Naval Norteamericana, ilegal ocupación a la que también se oponen los artistas de su país.
El periplo de esta delegación por la zona urbana guantanamera se extendió hasta el Área de las Tradiciones de la popular barriada de la Loma del Chivo, con su trayecto por la Casa del Changüí Chito Latamble Veranes, la Tumba Francesa Pompadour Santa Catalina de Ricci y la sede del Ballet Folklórico Babúl, en el Reparto San Justo.












