En Guantánamo provincia más oriental de Cuba se reconoció la labor excepcional de más 70 pedagogos ejemplares de Las Tunas, Gramna, Santiago de Cuba y de Guantánamo, territorio sede del acto nacional por el Día del Educador, fecha señalada el 22 de diciembre cuando se conmemore en toda Cuba los 57 años de la Campaña de Alfabetización, primera obra educacional protagonizada por el Líder de la Revolución Fidel Castro.
En la ceremonia de homenaje Roberto Morales Ojeda, miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba y vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, impuso en Guantánamo las Órdenes Frank País de I y II Grados a cinco educadores de las provincias de las Tunas, Granma y Guantánamo con una trayectoria notable por más de 40 años en el magisterio.
Fueron estimulados también docentes con una trayectoria sobresaliente en la formación integral de las nuevas generaciones con la medalla José Tey, el Reconocimiento especial del Ministerio de Educación, y la Distinción por la Educación Cubana, respectivamente por Rafael Pérez Fernández, miembro del Comité Central y primer secretario del Partido en el territorio, la ministra del ramo Ena Elsa Velázquez Cobiella.
A otros pedagogos se les entregó la medalla Rafael María de Mendive y el sello 55 Aniversario del Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Educación, la Ciencia y el Deporte por mantener una actitud consecuente y ejemplar en correspondencia con los principios de la Revolución.
Asimismo la profesora Irma Pérez Odio de la Secundaria Básica Sergio Eloy Correa del municipio Guantánamo recibió el Premio Nacional La Estrella Martiana”, instituido por el Secretariado del Sindicato a nivel de país a educadores del sector que acumulan una trayectoria excepcional y la historia pedagógica.
Al concluir el acto central por el Día del Educador, Ena Elsa Velázquez Cobiella, reconoció que Guantánamo avanza en la implementación del Tercer Proceso de Perfeccionamiento y en otros indicadores como retención escolar, asistencia de alumnos y la total cobertura del personal docente, este último posibilitó la apertura en las zonas montañosas de unas 16 escuelas con menos de cinco alumnos como matrícula.












