Dieciséis compañías teatrales con más de setenta actores participan en la Cruzada Teatral Guantánamo-Baracoa en su 29 edición, evento al que se sumaron actores del arte de las tablas de Brasil, Argentina y México, además de estudiantes de cuarto año de Actuación del nivel medio y un grupo de la Brigada de instructores de arte José Martí.
Emilio Vizcaíno, director de la Cruzada, destaca que en este periplo multiplicaron sus funciones por la bendición de un clima que los acogió sin lluvias ni interrupciones a su paso por más de 200 comunidades serranas.
No obstante, iniciaron con dificultades para cumplir el recorrido hacia determinados asentamientos pues el medio de transporte tuvo problemas, los cuales se resolvieron oportunamente sin que se suspendieran las funciones programadas.
“Show de estrellas”, a cargo del grupo de Teatro La trova y “Qué pareja”, de Las Tunas, integran el repertorio de obras con mayor aceptación del público guantanamero que siempre espera con agrado esta entrega única de los teatreros.
Como fortaleza de la Cruzada incide el intercambio de los montañeses con sus propuestas escénicas, aportes que esta vez aumentaron por parte de los artistas aficionados y que se registran para conocer cuáles manifestaciones se potencian más o menos para promover la colaboración artística de los profesionales.
En esta edición destaca el reconocimiento al quehacer del grupo aficionado al teatro “Lino Álvarez”, del Realengo 18, que por 85 años comparte escena con los cruzados en la cita cultural de la provincia más oriental de Cuba.
Entre las novedades de La Cruzada Teatral Guantánamo-Baracoa figura el compartir los primeros 27 minutos de “Lenguaje de la montaña”, un documental acerca del impacto de este suceso cultural, realizado por una teatróloga y fotógrafo cubanos que se estrenará en el verano de este año.
La película, aún en proceso de edición, se ofreció durante el coloquio Teatro y Comunidad del proyecto comunitario, dirigido a reflexionar sobre el teatro como arte transformador, el impacto de los cruzados y el crecimiento artístico de los residentes de las serranías.
Un mayor apoyo gubernamental con recursos logísticos que precisan los cruzados en su trayecto ayudaría mucho a este grupo altruista que durante 34 días desandan los más difíciles parajes del territorio, regalando su arte y se sirven de la solidaridad campesina que va desde compartir una mesa cubana hasta la propuesta de nuevos escenarios.
También se necesita mayor cobertura de prensa que capte toda la experiencia insólita de esta revolución cultural, como las imágenes de los 8 o diez encuentros que desarrollan cada día; o por lo menos planificar un adiestramiento a algunos actores sobre la toma de fotografías con calidad además de disponer de una cámara profesional que permita conservar las memorias de este patrimonio de la cultura guantanamera.
Con miras a las trigésima Cruzada, bien se puede pensar y actuar en estas necesidades. En esa edición la tropa juglaresca aspira incrementar el número de compañías participantes, estudiar nuevos escenarios a propuesta del campesinado y clausurarla en Baracoa, como anuncia el nombre de este proyecto comunitario de alto impacto en Cuba.
Este sábado, como parte de la 29 Cruzada, sucederá en la Sala de Teatro de Baracoa el Primer Encuentro de Mujeres Creadoras, donde la dramaturga mexicana Eugenia Cano ofrecerá una conferencia en torno al protagonismo de las féminas y los éxitos de los cruzados.
El domingo próximo regresan al Parque José Martí que les despidió el pasado 28 de enero y allí les esperará, una vez más, el pueblo guantanamero para darles un cálido recibimiento a estos actores, dignos hijos del Apóstol que apuestan por el crecimiento espiritual de nuestra gente.












