El 107 natalicio del bongosero Arturo Latamblet Veranes fue recordado en el espacio fijo “La Casa hacia afuera”, peña comunitaria del Patio de Adela y Caverchelo.comb en coordinación con la Casa del Changüí, de Guantánamo, institución que atesora las historias de los cultores del ritmo de la región declarado Patrimonio Inmaterial de la Nación.
La remembranza al fundador y líder del primer elenco del grupo Changüí Guantánamo, inició con la alocución del investigador Ramón Gómez Blanco sobre la vida y obra del artista, nacido el 25 octubre de 1912 en el seno de una familia portadora de autenticas tradiciones, y que paseó el ritmo changüí en importantes escenarios de Cuba y del mundo junto a sus hermanos Reyes Latamblet (Chito), entre otros reconocidos changüiseros.
Durante su existencia fue estibador en el antiguo central Santa Cecilia, sin embargo ocupó la mayor parte de su vida al fomento de la identidad guantanamera como bailarín y capero de la comparsa Blanco y Negro del legendario Negro Fino, así como percusionista de las conocidas agrupaciones Rarezas del 53 y Los Siete del Jazz.
En el portal del recinto cultural “Chito Latamblet”, el espacio “La Casa hacia afuera” convidó a miembros del comité de base de la Unión de Historiadores Loma del Chivo, familiares, vecinos, quienes apreciaron el desempeño de las Flores del Changüí, el grupo Aché Orisha, el músico aficionado Abel Jones, la pareja de baile Sarah Carpintruz y José Tudela, herederos de la impronta de Arturo.
El grupo profesional Changüí Guantánamo cerró la velada tras la entrega de un estímulo a Marcos Jackson Mena, de manos de Ángel Mancebo, director de la Casa del Changüí, quien reconoció a este guantanamero como genuino y fiel promotor de la cultura en la comunidad.
Por su accionar a favor de las tradiciones identitarias de la ciudad del Guaso, Jackson Mena recibió en septiembre de 2019 el Premio del Barrio, máximo galardón entregado por los Comités de Defensa de la Revolución(CDR).