Atractivo programa de espectáculos danzarios, espacios teóricos y muestras expositivas desplegará el Ballet Folclórico Babul en su cuna guantanamera, del 20 al 24 de noviembre, para celebrar su cuarto de siglo de fundado y de defensa a la cultura cubana y a los bailes y músicas del Caribe.
Durante esta temporada de festejo alternarán en escena, junto al anfitrión, el resto de los principales grupos danzarios profesionales y aficionados de la provincia, y los talleres y clases prácticas los impartirán reconocidos maestros cubanos de este arte, entre ellos Isaías Rojas, director de la compañía habanera Banrarrá, y Bárbara Ramos, al frente del santiaguero Teatro de la Danza del Caribe.
Los detalles los aportó a la prensa el fundador y director de Babul, Ernesto Llewellyn -recién condecorado con la Distinción por la Cultura Nacional-, quien citó también entre las figuras invitadas a Elsa Avilés, regisseur del Folclórico de Camagüey; al coreógrafo Reynaldo Echemendía, igual de la Ciudad de los Tinajones; y Antonio Pérez y Arístides Binger, del Folclórico de Oriente.
La jornada inaugural se dedicará al apartado académico, el jueves será develada una tarja que indicará la génesis del Ballet Babul -hace 25 años-, el viernes se exhibirá una muestra fotográfica sobre esa trayectoria, y los espectáculos se concentrarán cada noche en el Teatro Guaso, momento que se aprovechará para la evaluación artística de bailarines, músicos y cantantes del grupo agasajado.
El habitual espacio Bajo la Ceiba, en el Parque José Martí, también se sumará a esta temporada de aniversario, e igualmente habrá descargas entre compañías en las sedes del colectivo anfitrión y de Danza Fragmentada, así como extensiones coreográficas a la barriada de San Justo, que acoge a la primera de esas instalaciones.
En cartelera se anuncian estrenos y reposiciones del programa histórico de “Babul”, laureado colectivo dancístico de acentuada influencia anglo-caribeña y franco-haitiana, e integrante de la tríada emblemática del movimiento profesional danzario en Guantánamo, uno de los más prolíficos del país.
Esta agrupación de la Villa del Guaso debutó en noviembre de 1994, ha representado a Cuba en varios escenarios del mundo, exhibe reconocimientos de festivales de la nación, del público y especialistas, y su repertorio amasa unas 90 piezas músico-danzarias del folclore nacional y del Caribe, por ende con raíces africanas, de las que bebió el “crisol de la cubanía”.
Sus coloridos espectáculos recrean mitos y cantos del sistema mágico religioso de la transculturación en la Isla, e igual promueven bailes populares nacionales, campesinos y bicentenarios como el Changüí y los ritmos de Tumba Francesa, autóctonos de su provincia que por tradición es en la Isla, junto a Santiago de Cuba, la más cercana a la identidad caribeña.
Habitualmente notorias personalidades han asistido a las temporadas por el cumpleaños del Ballet Babul, entre ellas las primeras bailarinas Silvina Fabars y Zenaida Armenteros, Premios Nacionales de Danza, y diplomáticos de África y el Caribe, como la embajadora trinitense Jennifer Jones Kernahan, quien ha participado en cuatro ocasiones como emisaria del CARICOM.












