Por vigésimo segunda ocasión trajo diciembre para los habitantes de esta villa-iris que conmemora su 148 aniversario, la Fiesta a la Guantanamera, la más significativa cita artística del año y que esta vez deparó una policromática propuesta para los más diversos gustos.
La más temible soledad, de la escritora argentina Fernanda Rodríguez Briz, se alzó con el Premio del Concurso Internacional Abriendo Puertas entre mil 567 participantes, de 33 países admitidos en la quinta edición del certamen que promueve vía internet el Proyecto literario Grafomanía, de Guantánamo.
Durante la Fiesta a La Guantanamera los bailarines y músicos de la Escuela de Danza de Veracruz, en México, comparten con el público su arte, en el cual confluyen bailes, canciones y décimas como expresión de la mezcla de elementos españoles, africanos e indígenas presentes en la cultura de Veracruz. Todo un espectáculo de colores, ritmos y alegría que disfrutaron los guantanameros en esta celebración dedicada, entre otros homenajeados a México, como país invitado.
Como parte de la XXII Fiesta a la Guantanamera se exhibe en la galería del Consejo Provincial de Artes Plásticas de esta ciudad la muestra colectiva “Sara sin ir más lejos”, que compila piezas de más de una veintena de creadores cubanos en tributo a esta singular exponente del movimiento de la nueva trova en el país.
Las tradiciones más genuinas de esta tierra entre ríos se aunaron en el renombrado barrio La Loma del Chivo durante el encuentro de agrupaciones portadoras y recreadoras de la cultura popular, una iniciativa que celebra la vigésimo segunda Fiesta a la Guantanamera, del 15 al 18 de diciembre.
Ivette Cepeda llegó a la ciudad más oriental del Cuba colmada de ilusiones, y grabó el nombre de Guantánamo en su corazón, así declaró la prestigiosa cantante al público asistente al Teatro Guaso donde ofreció, junto al grupo Reflexión, uno de los conciertos programados durante la vigésimo segunda Fiesta a la Guantanamera, que acontece del 15 al 18 de diciembre.