Desde su concepción el Festival Chocolate con Café impulsó un trabajo de marketing que exhibe hoy spot, música, videoclip, plataforma digital, y el lanzamiento de una bebida homónima, con los sabores de los preciados néctares obtenidos de los frutos del cacaotero y el cafeto.
El Festival Chocolate con café, un encuentro en el que confluyeron música, danza, teatro y las tradiciones autóctonas de la provincia más oriental, deja una impronta en la cultura guantanamera y nacional.
Una jornada intensa en la que se mezclaron son, trova, balada, música fusión, changüí y otros ritmos para enaltecer los valores sonoros de esta nación, reconocida justamente como La isla de la Música.
El Festival Chocolate con Café, que desde el martes convirtió a Guantánamo en un hervidero cultural, con conciertos de estelares artistas y agrupaciones cubanas en escenarios de esta ciudad y más allá, trascendió hoy sus sedes habituales para extenderse a centros docentes y asistenciales.
Cuando allá por 1993, en pleno período especial, el recién graduado bailarín Ladislao Navarro y un puñado de osados jóvenes fundaban Danza Fragmentada, imponiéndose a escaseces y al escepticismo de muchos, nadie imaginó que tiempo más tarde se convertiría en uno de los pilares de la danza en Guantánamo.
Variedad de géneros musicales y un sentimiento común de autoctonía distinguieron la gala de apertura de la segunda edición del Festival Chocolate con Café, que congregó en la Plaza Polifuncional Pedro Agustín Pérez de la ciudad de Guantánamo una mezcla cubanísima de talento.
El festival Chocolate con Café, que arrancó su segunda edición este martes en la ciudad de Guantánamo, aúna música, otras artes, tradiciones, aromas y dulce degustar, propuesta que redimensionará aún más cuando en la próxima edición adquiera carácter internacional, aseveró su creador, el popular cantante Waldo Mendoza.