Clenia Noblet Salazar representa la fortaleza del baloncesto femenino en Guantánamo, hace algo más de una década que esta mulata de 28 años representa a la selección de la más oriental provincia de Cuba en certámenes nacionales.
Clenia Noblet Salazar representa la fortaleza del baloncesto femenino en Guantánamo, hace algo más de una década que esta mulata de 28 años representa a la selección de la más oriental provincia de Cuba en certámenes nacionales.
Juega ahora en la Liga cubana de Ascenso en representación de su provincia hasta que en noviembre venidero firme un contrato para desempeñarse en un Club de Brasil, como estímulo al desempeño por 11 años en la preselección nacional.
¨Esta noticia de poder desempeñarme en un club de Brasil la recibo muy contenta, esta invitación me la hicieron desde el año pasado, y al aprobarse a partir de noviembre podré vestir el uniforme de una selección brasileña, ya tengo deseos de jugar allí y hacerlo bien¨.
Son 11 años en la preselección nacional, pues cuando era juvenil, a los 17, llegó a ese grupo de estelares jugadoras entre las que existían algunas con más experiencia que ella como Yamilé Martínez, Lisset Castillo, Yaquelín Plutín.
¨Es muy lindo, hay un refrán que dice que lo difícil no es llegar, sino mantenerse, este consejo me lo daba mucho el profesor Adrián Laffita, lo interioricé, mi meta fue ser siempre alguien en la vida, me dedico la mayor parte a jugar baloncesto y de los 28 años que tengo, 20 los he dedicado este deporte que es mi pasión, lo llevo en la sangre, lo amo¨.
A Clenia la veo junta a sus compañeras de equipo en algunas instantáneas cuando apenas era una niña: en Granma 2003, oro en el 15-16 años y más tarde bronce en el 2004 en la categoría juvenil.
En el Campeonato Nacional Juvenil de Guantánamo 2006 fue también medallista de oro, plata en la Primer Liga Nacional en 2009 y en los Juegos Escolares de Placetas, Villa Clara en el 2001 cuando contaba 14 años de edad.
La observo driblear con toda ligereza, concentrada en el encuentro de la Liga Nacional de Ascenso en la sala techada Rafael Castiello en el encuentro que desarrollo su equipo de Guantánamo ante Granma, apenas quiere tirar el balón para encestar y si hace pases efectivos para darle oportunidad a las más jóvenes.
Desde el 2012 es madre de una niña llamada Chavely De La Caridad, algunos pensaron que ya diría adiós al deporte, pero gracias a la disciplina y dedicación, como dice nuestra propia entrevistada hay Clenia para rato.
Le digo desde las gradas que deseo una entrevista al finalizar el juego, la saludo, le doy un beso y la felicito por el bronce en los pasados Juegos Panamericanos de Toronto, Canadá, por estar entre las mejores pívot del certamen, ella con gesto agradable y semblante sonriente me da señales de que conversaremos.
Vuelve a la cancha, se desplaza con rapidez, Yuniesky Bouly, una jugadora prometedora de 21 años de edad le paso la redonda en movimiento, se levanta a la distancia, lanza el balón: vale tres.
¨Estoy con mi equipo de Guantánamo hasta que viaje a Brasil, porque debo ayudar al triunfo de mi provincia, amo a esta tierra, me gusta contribuir con mis compañeras y mi profesor de tantos años Adrián Laffita, al frente de mi selección jamás lo puedo defraudar, tenemos que clasificar para la siguiente fase¨.
La recuerdo muy niña a Clenia Noblet Salazar cuando estudiaba en la escuela primaria Iván Rodríguez, de la ciudad de Guantánamo, alternaba entre el voleibol y el baloncesto, hasta que la fallecida profesora Hortensia Figueredo la convenció para dedicarse a los encestes.
¨Me da sentimiento porque ya falleció, Hortensia Figueredo es una madre para mí, ella me guió por el mejor camino en el deporte, me educó, me enseñó a comportarme dentro como fuera del terreno, me condujo en el ABC del juego técnico-táctico y más tarde a los 11 años de edad Adrián Laffita a quien veo como un padre, no me dejó caer y me perfeccionó en la Escuela de Iniciación Deportiva Escolar (EIDE) Rafael Freyre Torres. A ellos les debo lo que soy hoy.
¨He disfrutado de mis 11 años en la preselección nacional de mayores, de mi presentación en cada certamen internacional, mucho más este último en los Juegos Panamericanos de Toronto, prometí quedar entre las mejores aron pivot y lo logré para gran satisfacción de mi carrera deportiva¨.
¨La vida como deportista para mi es difícil, pero hago el tiempo para ir a una fiesta, compartir con mis amigos, bailar que me gusta bastante y ver en ocasiones cuando puedo un partido de voleibol, solo me queda eso en ese deporte, ver el desempeño porque ya no me gusta practicarlo¨.
Ella nos habla de su familia, de que el padre quiso ser boxeador, pero no le fue nada bien, que el hermano practicó baloncesto y tampoco tuvo resultados destacados y hoy es profesor de Cultura Física.
¨No existe tradición familiar alguna para que yo me dedicara al baloncesto, te reitero, gracias a la profesora Hortensia Figueredo, quien con el olfato para conocer niños con habilidades, me llevó a la cancha y aquí estoy hasta que las fuerzas me den y cuando decida a retirarme, me dedicaré a llevan mis conocimientos a las niñas que dan los primeros pasos¨.
De seguro existe Clenia Noblet para rato, estaremos al tanto de su accionar por tierras sudamericanas y como ella nos prometió, conversaremos a su regreso.












