Con el surgimiento de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) en 1960, nace en Cuba una organización para contrarrestar los asedios de los enemigos de la naciente Revolución.
Con el surgimiento de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) en 1960, nace en Cuba una organización para contrarrestar los asedios de los enemigos de la naciente Revolución.
Desde entonces se convierten en una fuerza indestructible bajo el principio de la unidad y el cumplimiento de cada tarea emanada en el país.
Ejemplo es Guantánamo, territorio más oriental que agrupa en esta organización a más de 380 mil personas mayores de 14 años, quienes de forma voluntaria ingresan a esta membresía. Desde aquí la nueva generación demuestra su protagonismo, pues son alrededor del 60 por ciento de este segmento poblacional que asumen cargos de dirección en los barrios y con sus iniciativas le aportan espíritu juvenil a la organización.
Resultado de este logro que distingue al territorio a nivel nacional son las actividades culturales y deportivas que desarrollan en las áreas de residencia, con énfasis en la etapa vacacional, las cuales cuentan con el apoyo de las familias y del personal de la cultura y del deporte.
Otra muestra fehaciente es el número creciente de los jóvenes que integran los destacamentos de donantes voluntarios de sangre, cuyos aportes son decisivos para lograr la entrega mensual de más de mil trescientos litros del vital líquido para asistir enfermos y sus componentes a la industria farmacéutica.
Es dstacable además la labor de los cederistas miembros de los destacamentos Mirando al Mar, encargados de proteger las zonas costeras.
A 55 años de constituidos los Comités de Defensa de la Revolución, la organización impulsa el programa de donaciones voluntarias de sangre, labores de higienización, el combate a las olegalidades y el trabajo sistemático con las familias .
Corresponde además aprovechar las experiencias de los cederistas con más años dentro de la organización para que influyan en el buen desempeño de la nueva generación continuadora del cumplimiento de las tareas y así se logre la participación consciente en cada actividad emanada desde el barrio
Sin dudas estas acciones son fortalezas para consolidar más el trabajo de la mayor organización de masas del país, la cual posibilita desde su seno el fomento de valores como el respeto y la solidaridad e insta a la unidad del barrio y el compromiso con la vonstrucción de nuestro modelo económico social.












