El Día Internacional para la Reducción de los Desastres celebran hoy con una jornada científica sobre esos flagelos, integrantes de la filial de la Unión Nacional de Arquitectos e Ingenieros de la Construcción (UNAICC) en Guantánamo.
El Día Internacional para la Reducción de los Desastres celebran hoy con una jornada científica sobre esos flagelos, integrantes de la guantanamera filial de la Unión Nacional de Arquitectos e Ingenieros de la Construcción (UNAICC) en Guantánamo.
El encuentro creará conciencia de que los fenómenos naturales y tecnológicos, o la combinación de ambos, constituyen amenazas y peligros inevitables, pero previsibles, precisó el arquitecto Max Singh Castillo, titular de esa organización social-profesional, en el territorio cubano más al Este de La Habana.
Esos eventos poseen efectos destructivos mayores, en correspondencia con la vulnerabilidad de un grupo humano, como consecuencia de una amenaza o peligro, a cuya disminución se asocia la labor de los integrantes de la UNAICC, incluidos los ingenieros hidráulicos y del campo de las geociencias.
La ponencia del arquitecto Gustavo Anglada, de la Empresa de Diseño e Ingeniería de Guantánamo, versará sobre las condiciones estructurales del estadio de béisbol de la ciudad de Baracoa, construcción emblemática erigida sobre la duna de la playa y fuertemente afectada por el salitre.
A través de la resolución 44/236, emitida el 22 de diciembre de 1989, ), la Asamblea General de la ONU designó el segundo miércoles de octubre como Día Mundial para la Reducción de los Desastres Naturales.
La fecha se conmemoró anualmente desde 1990 hasta 1999, antes de promulgarse el 21 de diciembre de 2009 la resolución 64/200, mediante la cual la Asamblea General designó el día 13 del propio mes para festejar mundialmente la efemérides, y cambió su nombre a Día Internacional para la Reducción de los Desastres.
El concepto incluye a los terremotos, inundaciones, huracanes, ciclones o deslizamientos de tierra, y el de reducción se refiere a las iniciativas para encontrar maneras de reducir este riesgo y la recuperación inmediata en caso de que ocurran.
En Cuba constituyen ejemplos plausibles de tales propósitos las acciones del Programa Nacional de Enfrentamiento al Cambio Climático, entre las que el ahorro de energía y la eficiencia energética de los procesos industriales, el mayor uso de las energías renovables: solar, eólica e hidráulica.
También se incluye la mejora de procesos productivos para disminución de emisiones de gases de efecto invernadero.
Fuente: AIN












