Albergaba la esperanza de que con los mensajes de prevención transmitidos durante la jornada de seguridad y protección del trabajo, Carlos y sus compañeros de labor utilizarían sus medios de protección a la hora de recoger los desechos sólidos, pero lamentablemente no fue así.
Albergaba la esperanza de que con los mensajes de prevención transmitidos durante la jornada de seguridad y protección del trabajo, Carlos y sus compañeros de labor utilizarían sus medios de protección a la hora de recoger los desechos sólidos , pero lamentablemente no fue así.
Y lo más llamativo del caso, es que muchos andaban con estos medios en los bolsillos de sus camisas conociendo el daño que puede ocasionar a la salud el hecho de no protegerse.
Situaciones así ocurren a diario en las calles guantanameras, porque no siempre los trabajadores son conscientes de la importancia de usar los medios de protección ni de propiciar un ambiente sano y seguro en los colectivos laborales.
En la actualidad conductas inadecuadas constituyen las principales causas de la accidentalidad en los centros de trabajo y de la aparición de enfermedades profesionales que pueden afectar la salud por tiempo indefinido e, incluso, provocar la muerte.
Por esos riesgos y perjuicios, en Cuba el derecho a la protección, seguridad e higiene laboral está refrendado constitucionalmente, y el nuevo Código de Trabajo dedica su onceno capítulo a detallar lo relacionado con este tema.
La salud es el bien mas preciado del hombre. Por eso considero que los máximos responsables en cumplir lo estipulado también en los convenios colectivos son los propios dirigentes sindicales y los especialistas de esta esfera encargados en capacitar a sus trabajadores para poner en práctica las medidas de seguridad.
Opinó además que entre sus funciones deben proponer sanciones correctivas necesarias, cuando se detectan condiciones que pueden alterar el estado de salud o provocar un accidente. Asimismo, les toca ocuparse de la declaración de las áreas de riesgo en cada puesto laboral.
Para revertir esta realidad no solo basta una jornada como la que se desarrolla por estos días en colectivos laborales, es necesario que todos los meses se realicen talleres, charlas educativas y otras iniciativas con el propósito de elevar la cultura de la salud en el trabajo.
También urge que los directivos de comunales, salud, agricultura, deportes, comercio, industrias locales entre otros organismos de Guantánamo destinen en su plan de ejecución un presupuesto para la compra de equipos y medios de protección y exijan con mayor rigor la realización del chequeo médico, este último indicador el que más se viola en todos los colectivos laborales.
Cuando se proceda de esta forma, entonces me sentiré satisfecha de que Carlos y sus compañeros se protejan a la hora de recoger los desechos sólidos en la comunidad y comprendan además la necesidad de trabajar con seguridad, que no solo protege su vida, sino la de su familia.
Entonces está más que justificada la preocupación y la exigencia el de contar con entornos laborables sanos y seguros, empeño que corresponde a todos y debe estar presente cada día, más allá de un jornada.












