Sin trono quedó la Vanilla Planifolia cuando el Huracán Sandy desató, en octubre del 2012, rachas de viento superiores a los 180 kilómetros por hora en el oriente cubano.
Sin trono quedó la Vanilla Planifolia cuando el Huracán Sandy desató, en octubre del 2012, rachas de viento superiores a los 180 kilómetros por hora en el oriente cubano. Los regios árboles que otrora reverenciaban la belleza de la orquídea cedieron ante el tifón que ultrajó a las flores cuidadas con esmero en el Centro de Desarrollo de la Montaña.
Dolor experimentó Irliadis Urgellés Cardoza, investigadora de la institución científica cuando vio caídos mameyes, aguacates, atejes….árboles frutales, maderables y otros que servían de soporte a estas plantas monocotiledóneas que en unos 32 cordeles reverenciaban a Celia Sánchez Manduley.
Pensamiento y manos a la obra pusieron los investigadores guantanameros quienes a través del proyecto Conservación, monitoreo y uso sostenible de la orquideoflora del Macizo Montañoso Nipe Sagua Baracoa han logrado la adaptación de 96 especies de las más de mil 22 colectadas en esas serranías.
"Todavía estamos recuperándonos de los embates de Sandy-refiere Irliadis Urgellés- pero ya vemos los frutos de un intenso trabajo que implicó la tala de los árboles caídos, la recuperación de las orquídeas en mejor estado, la construcción de muros, además de la colecta y siembra de nuevos ejemplares."
La paciencia y constancia de los científicos vistió otra vez el paisaje de Limonar de Monte Ruz con estas plantas cuya extraña belleza originó en el imaginario popular nombres diversos y vernáculos inspirados en el color, el olor, la forma de las flores y la vida en cada lugar.
Irliadis comenta que esta mezcla de fitónimos tiene ejemplos en la Orquídea Negra (Prosthechea cochleata), especie distinguida por su color púrpura y en otros apelativos como Guataca de Burro, la Cañuela o la Vainilla, todas presentes en el orquideario del Centro de Desarrollo donde los expertos han creado un banco de germoplasma para conservar, in situ, material vegetal vivo de esta Aristócrata de las flores.
Y para coronar las cumbres de Limonar, como tronos naturales, poco a poco se levantan otra vez Caimitos, Cupeyes, Majaguas y Yamaguas, árboles embellecidos por el atractivo de las orquídeas que crecen al amparo de la mirada protectora de otros científicos como Amaury Díaz Rodríguez a quien le escuché defender con pasión estas plantas y destacar sus virtudes.
En esa oportunidad los expertos del Centro de Desarrollo presentaban los proyectos de investigación rectorados por esa dependencia del Ministerio de Ciencias, y en su exposición el científico guantanamero argumentó que de las trescientas variedades de orquídeas registradas en Cuba apenas ocho prevalecen en el uso popular, a contracorriente de las innúmeras propiedades médico farmaceúticas como antirreumáticos, antiinflamatorios y anti carcinógenos y para el control biológico.
Amenazada por el cambio climático esta dama del reino vegetal es, además un bio indicador del impacto de este fenómeno en los ecosistemas, virtud añadida a la popular utilidad de una de las especias más conocidas la Vainilla cuyo extracto imprime gusto a diversas recetas de dulces y se emplea, además, en la industria del cosmético.
A las delicadas, bellas y exóticas orquídeas, países de Sur América como Venezuela, Costa Rica, Colombia, Guatemala, Panamá, Honduras y Brasil consagraron el honor de representar a la flor nacional.
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Orquídea es nombre de mujer y símbolo de esencias tan diversas como las imágenes que la forma de esta flor sugiere en las más de 25 000 especies estimadas en el mundo. Orquídeas que también tienen Limonar de Monte Ruz, en el municipio guantanamero de El Salvador, su reinado, tal vez más humilde que otros pero vital para que estas majestades del mundo vegetal coronen los árboles siempre en busca del sol.












