Vilma, cumplirías este siete de abril 86 años, y tu figura es evocada como en tiempos de conquistas, empinada en la Sierra, luchando clandestinamente en el llano, abriendo caminos de amor por siempre hacia lo humano.
Vilma, cumplirías este siete de abril 80 años, y tu figura es evocada como en tiempos de conquistas, empinada en la Sierra, luchando clandestinamente en el llano, abriendo caminos de amor por siempre hacia lo humano.
Cuba te recuerda y sus hijos te dicen hoy: Aquí estamos para seguir juntos en medio de la tempestad, la lucha, las encrucijadas y los triunfos.
Todos perciben tu presencia, tal como si estuvieras ofreciendo como siempre afecto, con ese Don de mujer rebelde, insurrecta desde la niñez, educadora, guía, madre, fiel compañera y combatiente.
Tu rostro dulce sigue aquí, allí, allá y con él te extiendes sobre la naturaleza de tu Isla, te posas al sol en señal de resistencia, de pujanza, de vigor, de entereza y de lealtad.
Andas como todos quieren verte en sus recuerdos, cargada de heroísmo y sagacidad, de rebeldía, de inspiración y de confianza plena en los éxitos, las proyecciones y los desafíos.
Todos te añoran, las federadas, educadoras y quienes estuvieron siempre a tu lado sin distinción alguna, porque fuiste semilla, cultivaste aromas y tendiste la mano más allá de tu sombra en gestos solidarios.
Hoy tu nombre trasciende y se escucha como estrofa de aquellos cantos que evocaste desde la niñez, la juventud y la perseverancia por la fuerza y solidez de la Revolución, del internacionalismo, de los triunfos y de la Mujer patriota.
Tu ejemplo se constata una y otra vez vuelves y se hace presente en tu legendaria Federación de Mujeres Cubanas, en la cual tu batallar convoca a nuevas jornadas, incita a los debates, al análisis, al pensamiento colectivo y a continuar la obra.
Vilma, nuevamente las federadas evocan cuánto hiciste y te imaginan por los caminos de la Sierra y las montañas del Segundo Frente Oriental Frank País, o cuando tu paso fue también firme en tiempos de la Universidad y la lucha clandestina.
Todos vuelven a tu encuentro, al siete de abril, cuando tu natal Santiago de Cuba le regaló a la Patria una hija ilustre, una mujer de todos los tiempos y heroína de talla excepcional.