Donde quiera que va Orlando Benéitez, administrador de la pizzería La Veneciana de la ciudad de Guantánamo, le preguntan lo mismo: Ustedes no paran, tienen siempre de todo.
Donde quiera que va Orlando Benéitez, administrador de la pizzería La Veneciana de la ciudad de Guantánamo, le preguntan lo mismo: Ustedes no paran, tienen siempre de todo, ¿es que reciben asignaciones especiales de recursos? Otras veces cuestionan su fácil movilidad cuando lo ven desplazarse en un camión propio y hasta llegan a suponer que el colectivo es ya una cooperativa no agropecuaria.
-Somos y seremos un establecimiento del estado, con precios tan módicos que las pizzas cuestan sólo tres pesos en las áreas exteriores. ¿El vehículo de marras? ¡es nuestro y de propiedad estatal al mismo tiempo¡ lo ensamblamos nosotros mismos pieza por pieza… gracias a esa innovación podemos gestionar queso, condimentos y otros ingredientes de los ocho que requiere una pizza, sin esperar por los suministros que en otros lugares vienen ”por la canalita desde arriba” y para lograrlo viajamos a La Habana, Granma, Pinar del Río, donde sea, subraya el inquieto guantanamero y precisa:
-El secreto radica en elaborar de todo: refrescos con agua hervida, pizzas de diez y doce variedades, frituras, bocaditos, hamburguesas y el resultado esta ahí: aportes sustanciales a la economía, fíjese que el año pasado cumplimos el compromiso al 112%, al vender once millones 200 mil pesos y al cierre del primer trimestre del actual año, sobrepasamos el millón con un costo por peso de 53 centavos.
Orlandito, como le llaman todos, se excusa, atiende llamadas, precisa detalles para los turnos de almuerzo y comida, retoma el hilo de sus argumentos y regresa con una buena noticia:
- Ganamos espacio y a solicitud de las autoridades del territorio extenderemos los servicios hasta el boulevard de manera más elegante que la presencia actual de un carrito y la unidad Génova será un mostrador corrido de La Veneciana. Eso es posible porque los proveedores nunca nos fallan, existe seriedad en las facturas, en la contratación y en los pagos. El objetivo es crear confianza en el cliente, sobre la base de la estabilidad en la oferta. También preguntan por ahí cuánto gana un trabajador en La Veneciana y puedo decir que rige el sistema de pago por resultado, así que devengan un buen sueldo, disponen de artículos de aseo personal, una jaba trimestral, estímulo salarial y óptimas condiciones laborales que les permiten bañarse a las tres de la tarde sin salir del local y continuar el servicio hasta la noche.
Un recorrido por la unidad refleja la higiene y comedida actitud de los jóvenes, en los cuales recae la mayor parte de la responsabilidad en cada turno.
Nolvis Sierra: Soy una de las capitanas del centro y mi función es verificar la calidad del servicio y la prioridad que entre nosotros tienen las embarazadas, discapacitados y ancianos a la hora de pasar a los salones. Cada día ofrecemos 15 opciones a los comensales y los fines de semana hasta 22.
Gustavo Preval Salina: Me toca limpiar los sartenes para que la pizza quede bien cocinada, suave y sin chamuscarse, ya que la presencia del producto es lo primero.
Jorge Luis Figueredo: Desde mi puesto de elaborador no oculto el orgullo que siento por laborar en La Veneciana, que es la mejor del país.
Douglas Rodríguez Bernal: Yo preparo las pizzas y velo por el horneado durante el tiempo establecido, garantía contra las quejas de los consumidores.
Irina Rivera Soler: Me ocupo de las reservaciones de la población, para adquirir pizzas familiares de diferentes tamaños y precios, una alternativa de los servicios de amplia demanda.
Con categoría de Unidad Modelo del sector de Comercio, Gastronomía y Servicios, La Veneciana, es favorita para departir en familia. Aplica las normas de protección al consumidor y se ajusta al modelo económico de Cuba en la gestión y los indicadores de eficiencia.
Un sondeo en los salones interiores y áreas externas, reflejan la satisfacción del público:
-Esto es lo máximo, expresa sonriente un adulto mayor, mientras tres trabajadoras del Centro de Cine, cercano a la unidad, aseguran que La Veneciana es su merendero habitual, al encontrar ofertas para todos los bolsillos, buen trato, facilidades a quien va de paso y coinciden en que otros centros de la gastronomía en Guantánamo deben imitar el ejemplo.
La Veneciana, tiene prestigio y fama ante el pueblo guantanamero y es referente en el país. Orlando, abanderado de las normas de conducta, aplicables a trabajadores y visitantes, toma el legado de José Martí, como guía para la acción: “Disciplina quiere decir orden, y orden quiere decir triunfo” {gallery}pizzeria{/gallery}












