Una de las etiquetas de la campaña cubana en Twitter, la mediática red social con cerca de trescientos millones de usuarios conectados en todo el orbe, resume la esencia de los jóvenes cubanos hoy: Yo Soy Cuba.
Una de las etiquetas de la campaña cubana en Twitter, la mediática red social con cerca de trescientos millones de usuarios conectados en todo el orbe, resume la esencia de los jóvenes cubanos hoy: Yo Soy Cuba.
Una Cuba polifacética, heterogénea, creativa, innovadora, talentosa, revolucionaria y más; una nación solidaria y alegre, profunda y comprometida con una paz que se construye con el concurso de todos.
Esa es la juventud que llegó hasta la cintura de América este abril de victorias en el pasado y anuncios de nuevas en el futuro. Muchachas y muchachos que sintetizan las raíces, complejidades, aspiraciones y la diversidad de este país que participa por vez primera en el encuentro continental surgido en 1994 por iniciativa de la Organización de Estados Americanos, OEA, ente del cual el archipiélago antillano fue expulsado en 1962.
Cinco décadas después, una hornada de universitarios, profesionales, obreros y campesinos cuya lozanía dibuja el rostro de un país que reinventa sus caminos expone en ciudad Panamá las mismas esencias de años atrás y las palabras de Osvaldo Dorticós resuenan: [...] Podremos no estar en la OEA, pero Cuba Socialista estará en América; podremos no estar en la OEA, pero el gobierno imperialista de los Estados Unidos seguirá contando a 90 millas de sus costas con una Cuba revolucionaria y socialista [...].
Es esa Joven Cuba la que rompió el hielo y denunció la presencia de mercenarios anticubanos pagados para desvirtuar la realidad nacional en la Cumbre, la misma que debate y expone sus experiencias en materia medioambiental, derechos humanos, acceso a la educación, gobernabilidad democrática, participación ciudadana y política. Jóvenes cubanos que conocen desde la niñez la verdadera dimensión de lo que es participar de un proyecto social, defender sus conquistas, disentir, sumar e impulsar cada nuevo programa renovando las energías de una sociedad perfectible y humanísima en sus esencias.
Con ese ímpetu esos jóvenes asumen en Cuba responsabilidades en el Parlamento, adquieren tierras en usufructo, prestan colaboración médica en otras naciones, dirigen empresas, administran páginas personales en la INTERNET, enfrentan las carencias materiales y preparan en julio venidero el X Congreso de una organización cincuentenaria pero construida a la medida de rostros y manos jóvenes.
Por eso cuando los debates de la Cumbre de las Américas se desbordan hasta el mundo interconectado de la INTERNET y las redes sociales, cuando la dignidad y el orgullo cubano no acepta diálogos con asesinos y traidores, cuando la hora de los hornos alcanza su cenit en el istmo panameño los jóvenes que desde la Isla seguimos los detalles y participamos de esta cumbre digital, reafirmamos can sana razón y orgullo Yo soy Cuba.












