La ilegal base naval estadounidense provoca graves afectaciones a los suelos del valle de Guantánamo, afirman los especialistas de la delegación del Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente en esta provincia, quienes alzan su voz en contra del bloqueo económico de Estados Unidos a Cuba.
La ilegal base naval estadounidense provoca graves afectaciones a los suelos del valle de Guantánamo, afirman los especialistas de la delegación del Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente en esta provincia, quienes alzan su voz en contra del bloqueo económico de Estados Unidos a Cuba.
Los expertos aseguran que las construcciones de esa zona militarizada obstruyen el drenaje de la cuenca formada por los ríos Guantánamo y Guaso, al impedir la filtración adecuada de estos fluviales y favorecer los procesos de salinización secundaria, en perjuicio de los rendimientos de los cultivos.
En la demanda de los científicos guantanameros denuncian la imposibilidad de estudiar los terrenos cenagosos alrededor del perímetro fronterizo, franja de transición de ecosistemas terrestres y marinos de gran interés, debido a la existencia de una barrera artificial impuesta por Estados Unidos.
Aseguran además que el deterioro ambiental comenzó desde el establecimiento de instalación naval en 1903, cuando se desbrozó la vegetación original, más adelante con la creación de campos de tiro, espigones y aeropuertos, que fueron ampliados en detrimento del medio ambiente y de la soberanía de Cuba.
Por otra parte, la existencia de la ilegal base militar frena el desarrollo socioeconómico de esta región, porque impide la explotación de la bahía por parte de sus legítimos dueños, el pueblo cubano.
La bahía de Guantánamo es la segunda más extensa del país y sus características naturales la convierten en una de las más codiciadas y de mayor valor estratégico del Caribe insular, desde su descubrimiento por Cristóbal Colón, durante el segundo viaje al llamado Nuevo Mundo.












