Algunos, irresponsablemente comentan con frecuencia que la juventud está perdida, y la expresión ha servido a varias generaciones para aludir a comportamientos irreverentes, sin embargo el embate del huracán Matthew en la provincia de Guantánamo, fue el momento crucial para que jóvenes médicos del territorio, en el cumplimiento del servicio social, probaran que este grupo etario anda por buen camino.
Algunos, irresponsablemente comentan con frecuencia que la juventud está perdida, y la expresión ha servido a varias generaciones para aludir a comportamientos irreverentes, sin embargo el embate del huracán Matthew en la provincia de Guantánamo, fue el momento crucial para que jóvenes médicos del territorio, en el cumplimiento del servicio social, probaran que este grupo etario anda por buen camino.
Ese infundado criterio quedaría en tela de juicio sólo al ver y escuchar al joven doctor Eddy Roberto Matos del Toro, ubicado en el Hospital Patricio Sierra Alta del municipio de Maisí, mientras relata vívidamente sus experiencias durante el ciclón:
"Mi centro asistencial cobijó a muchos pobladores de la zona, al principio parecía una tormenta habitual, pero después se intensificó, estallaron algunas ventanas por la fuerza de los vientos y hubo vecinos que se desconcertaron, pero estábamos aquí, haciendo nuestro trabajo, compensándoles su presión arterial, la diabetes y atentos a emergencias más graves, por eso amo mi labor, todo lo que hago es pensando en el bien de mis pacientes.
Aunque después del ciclón la zona quedó devastada, me fascina la vegetación, el panorama natural de Maisí, situado entre el mar y la montaña, adoro a su gente, que se anima poco a poco, siempre para volver a comenzar con la salida del sol.”
Con veinticinco años de edad, este doctor, que por vez primera vive un meteoro en el ejercicio de su profesión siente orgullo del compromiso que asume como médico cubano en la región más oriental de Cuba.
Historias de este tipo abundan en las sesenta circunscripciones del municipio guantanamero de Maisí, no importa cuán lejos estén sus protagonistas, quienes desde tierra adentro como el profesional de la salud Eddy Roberto, evidencian con su accionar que la juventud no está perdida.












