Los campesinos salvaron a los expedicionarios del Yate Granma, se unieron a Fidel en La Sierra integrando las filas del Ejército Rebelde y vencieron junto a Fidel el primero de enero de 1959. Hoy ratifican la continuidad de esta obra en una sola voz que retumba en las montañas, los llanos y ciudades: YO SOY FIDEL…
Cuando Fidel, se propuso asaltar el cuartel Moncada, para reiniciar la lucha por la definitiva independencia, confió plenamente en los campesinos y obreros del campo, así lo dijo a sus interlocutores cuando le preguntaron que con quien contaba para hacer la revolución:
“Nosotros contamos con el pueblo y nosotros llamamos pueblo si de lucha se trata a los quinientos mil obreros del campo que habitan bohíos miserables, que trabajan cuatro meses al año y pasan hambre el resto compartiendo con sus hijos la miseria...que ni tienen una pulgada de tierra para sembrar.”
“A los cien mil agricultores pequeños que viven y mueren trabajando una tierra que no es suya… que tienen que pagar por sus pardelas como siervos feudales… que no pueden amarla...porque ignoran el día que vendrá el alguacil con la guardia rural a decirles que tienen que irse…”
Los campesinos salvaron a los expedicionarios del Yate Granma, se unieron a Fidel en La Sierra integrando las filas del Ejército Rebelde y vencieron junto a Fidel el primero de enero de 1959.![]()
Para ellos el 17 de mayo del propio año El Comandante en Jefe firma la Primera Ley de Reforma Agraria.
Hoy los campesinos gradecen a su líder histórico por darle una vida digna, como lo expresa Daniel Cip Martel, integrante de la Cooperativa de créditos y Servicios Lino de las Mercedes Álvarez.
“Fidel dignificó a los campesinos cubanos, entregarnos la propiedad de la tierra, con la Ley de Reforma Agraria se eliminó el latifundio y los terratenientes explotadores.
A partir de entonces pudimos dormir tranquilos sin amenazas de desalojo, con mercado seguro para las producciones y precios justos, por eso luchamos junto a él y continuaremos su obra hasta la victoria siempre”
Gerardo Alejo Pérez, tuvo la oportunidad de estudiar inseminación artificial, en La Habana, uno de los programa de desarrollo impulsado por el Comandante en la década de 1960, allí lo conoció de cerca y expresa que nunca un Jefe de Estado se preocupó tanto por la condiciones de vida de los estudiantes, cada detalle desde que comían hasta, la calidad del aprendizaje y dice.
“Me hice veterinario gracias a la Revolución y a Fidel...en otros gobiernos jamás hubiera podido pagar una beca”. Y continúa diciendo, “Fidel nos dio a los campesinos una sola misión, producir alimentos para el pueblo y eso tenemos que cumplirlo al precio de cualquier sacrificio. Como el mismo dijo en, su última comparecencia en el Séptimo Congreso del Partido. Existe tierra suficiente como para producir todo lo que necesitamos y debemos ser consecuentes con su pensamiento”
Para Elia Esther Ramírez Carcajal de la CCS Mariana Grajales en el municipio de Guantánamo es muy difícil hablar, con un nudo en la garganta hace un esfuerzo y dice: Gracias a Fidel las mujeres nos incorporamos como protagonista de la revolución, gracias a él estudiamos, tenemos escuelas y salud para nuestros hijos. Fidel nos dio seguridad, esta tranquilidad de andar libremente.

Hoy usted ve a los campesinos y muchos son ingenieros, profesores, hasta médicos que atienden a sus pacientes y en su tiempo libre trabajan la tierra.
Y sentencia: a Fidel le debemos todo lo que somos, por eso seremos fiel a su legado. El nos enseñó a vencer, a buscar la solución a los problemas y con sus enseñanzas contenidas en el concepto de revolución seguiremos venciendo, que no le quepa dudas a nadie"
En su formación como revolucionarios el joven Fidel Castro, estudió las luchas campesinas durante la seudorepública, Realengo 18 en 1934 y el Valle de Caujerí, son ejemplo de ello.
De ahí su confianza absoluta en este sector que en estrecha alianza con la clase obrera, los estudiantes, intelectuales y profesionales hicieron la Revolución y hoy ratifican la continuidad de esta obra en una sola voz que retumba en las montañas, los llanos y ciudades YO SOY FIDEL…













