José Martí entre nosotros

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Huellas de Jose Marti en Guantanamo_playita de cajobaboGuantánamo volvió a vestirse de gloria este 28 de Enero porque las huellas del pensamiento y acción del más universal de los cubanos están frescas todavía en toda Cuba, pero en especial, en esta tierra indómita que le abrió los brazos en 1895.
A 165 años de su natalicio, recordamos su permanencia en tierras guantanameras durante 20 días. A su frase “Dicha Grande” continuó su peregrinarentre piedras y espinas como guía de una gesta que unió voluntades para la independencia de su Patria.

Aquí pernoctó bajo techo de guano y entre paredes de palma y degustó la comida y el café con los campesinos de la zona, todo recogido en su Diario de Campaña, donde describe a la naturaleza casi virgen, admirado por el paisaje y la flora de estos parajes y expresa: “Subir lomas hermana hombres”.
Rodeado por sus compañeros en esta región, donde más tiempo permaneció el Delegado del Partido Republicano Cubano, luego de su arribo a Cuba, José Martí ilustra así uno de los momentos más significativos de su periplo por las serranías guantanameras, justo en Rancho de Tavera:

Huellas de Jose Marti Gtmo_epistolario“Gómez al pie del monte, en la vereda sombreada de plátanos, con la cañada abajo, me dice, bello y enternecido, que aparte de reconocer en mí al Delegado, el Ejército Libertador, por él su jefe, electo en consejo de jefes, me nombra Mayor General. Lo abrazo. Me abrazan todos…”.

Numerosas cartas, documentos escribe el Apóstol en estas condiciones de campaña y envía circulares de la Guera en medio de la conmoción que lo embargó al conocer de la muerte del patriota Flor Crombeta la vez que apreció el gesto de muchos lugareños al incorporarse a la lucha por la independencia de Cuba.
En la llamada ruta gloriosa de Martí por estas tierras del oriente de la isla reciben la primera bandera cubana que los acompaña hasta el final de la guerra, en Vuelta Corta, último campamento guantanamero, allí la esposa del patriota Pedro Agustín Pérez le entrega la enseña nacional, era el Primero de Mayo de 1895, a escasos días de su caída en combate.
Hoy el pueblo guantanamero irradia esa fuerza interior que acompañó al Héroe Nacional en su breve existencia, nos dejó físicamente a los 42 años pero renace cada 28 de Enero en los niños a quienes dedicó su célebre revista La Edad de Oro, cuyos primeros ejemplares llegaron al Ateneo Cultural Centro La Luz allá por 1890, siendo este el primer contacto de Martí con Guantánamo.
Revive en los jóvenes, en los hombres y mujeres porque el Apóstol dejó tras sí una gran riqueza que hasta hoy nos acompaña: la unidad.

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