Reinaldo Nogueira Pajan es un hombre de mar y aguas tan dulces como la del Río Miel de Baracoa. Cada atardecer sale en su barca “Zonia” en busca de alimentos para su hogar, sin temor de los peligros que pueden surgir entre la oscuridad de la noche y las cambiantes mareas.
A sus 86 años nos relata su vida como pescador de la desembocadura del caudaloso torrente Miel y la bahía de Baracoa, donde se unen las dos aguas regidas por las deidades de la religión africana Ochún y Yemayá.












