A dos semanas y tres días de iniciados los debates sobre el proyecto de nueva Constitución de la República de Cuba, los trabajadores de la Dirección Municipal de Justicia en Guantánamo debatieron acerca de la función rectora del Partido Comunista en la sociedad, los cambios en la estructura del Estado y la garantía plena de derechos humanos en la nación.
Esta fase preliminar contó con la anuencia de Gladys María Bejerano Portela, Vicepresidenta del Consejo de Estado, quien destacó a CMKS la importancia de la participación consciente y activa de cada jurista con sus opiniones para enriquecer el texto, al tiempo que se responsabilicen con un debate efectivo de cada
párrafo del anteproyecto.
Al participar en el encuentro la también Contralora General de la República evaluó cómo los trabajadores recibieron con beneplácito la inserción de los artículos 33 y 38 del título tercero referente a la ciudadanía y el párrafo 190 del capítulo tres sobre los derechos sociales, económicos y culturales.
A propósito, se realizaron varias intervenciones para modificar en el artículo 55 la expresión “su no divulgación” pues en el futuro los trámites de los registros públicos pudieran relacionar a más de una persona natural o jurídica; se solicitó definir además el tipo de filiación que se expresa en el párrafo 195 del artículo 69 respecto a las nuevas uniones homosexuales que se proponen.
En tanto, se propuso insertar el término “calificación o grado de especialización” a los indicadores que se miden para remunerar según el artículo 76, por otra parte se solicitó la supresión de las ideas “luego de lo cual no puede desempeñarlo nuevamente”, del párrafo 403 del capítulo tres sobre la elección del
presidente y vicepresidente de la república.
Para los más de 60 participantes al diálogo constructivo, es una prioridad rehuir de los recelos que truncan las ideas, pues la Carta Magna representa un documento de legislación general y no un reglamento, por lo cual algunos criterios expuestos podrán reflejarse luego en las leyes complementarias y no necesariamente en la nueva Constitución que regirá el país.












