¿De dónde le vinieron a Mariana Grajales tan ejemplar conducta y saberes transmitidos a sus 14 hijos? Esas y otras preguntas fueron formuladas y respondidas en Guantánamo.
¿De dónde le vinieron a Mariana Grajales tan ejemplar conducta y saberes transmitidos a sus 14 hijos? Esas y otras preguntas fueron formuladas y respondidas en Guantánamo, durante un Taller sobre esa figura de la historia en el bicentenario de su natalicio.
El intercambio derivó de la conferencia magistral impartida por la Doctora en Ciencias Históricas Damaris Torres Eler, de la Universidad de Oriente, y miembro del colectivo de autores de un libro que publicarán en próximamente en la Ciudad Héroe, acercas de la dimensión humana y patriótica de la Madre de todos los Cubanos.
Los modales de Mariana, que afianzó su segundo esposo Marcos Maceo, dijo la académica, provienen de la educación recibida en el seno de la familia, a pesar del analfabetismo en la época que le tocó vivir a la santiaguera de padre dominicano y progenitora oriunda de esa oriental región.
La investigadora, junto a José Sánchez Guerra, historiador de la Ciudad de Guantánamo, recordaron que Mariana Grajales estuvo diez años en la manigua como parte del Ejército Libertador al cuidado de heridos y enfermos y fue esta provincia uno de los escenarios de la humanitaria y valiente labor.
El auditorio conoció que, por decisión de la familia, la heroína sale para Jamaica a la edad de 63 años, pero mantuvo igual patriotismo y digna trayectoria como guía de la casa, actitud que rompió los patrones de invisibilidad de los cuales eran víctimas las mujeres de entonces.
Los participantes en el Taller sobre Mariana Grajales Cuello coincidieron en que las actividades por el bicentenario de la destacada mambisa representan un homenaje a las cubanas de todas las generaciones.












