La Escuela Especial José Antonio Echeverría, de esta ciudad, en los últimos cinco cursos académicos incorpora a más de 50 jóvenes a la vida laboral en diferentes empresas del territorio más oriental de Cuba.
Entre los centros que demandan mayor fuerza sobresalen panaderías, dulcerías, combinados alimenticios, peluquerías y otras unidades de producción y servicios de Guantánamo, beneficiados con esta nueva fuerza de trabajo.
Reyna Esther Rivera, jefa de ciclo, afirmó que la principal misión del personal docente es preparar a los escolares con retraso mental u otra discapacidad para su inserción no solo en lo laboral, sino también a la vida útil dentro y fuera del hogar.
La docente destacó además que, desde los 12 años de edad, los alumnos reciben en los talleres docentes conocimientos de jardinería, reparación de calzado y zapatería, oficios que luego desempeñarán al cumplir la edad laboral.
En el actual curso escolar 124 adolescentes de secundaria básica están vinculados a centros productivos y de los servicios entre estos talleres Vanguardia Proletaria, fábrica de galletas, huertos y organopónicos, además de otras entidades que le permiten prepararse de manera integral.
Los 124 pioneros de la escuela José Antonio Echeverría completan su formación en el taller denominado Economía Doméstica, en el cual aprenden a confeccionar útiles del hogar como servilletas, manteles, portavasos y también elaboran alimentos ligeros.
Asimismo se preparan, según la rotación cada 15 semanas en los talleres de Artesanía y Zapatería, en los cuales aprenden a confeccionar flores, muñecas, bolsos, así como adquieren algunas habilidades en la reparación del calzado.












