A mes y medio de iniciada la consulta popular sobre el proyecto de Constitución en Cuba, desde Caimanera, primera trinchera antiimperialista del archipiélago cubano, el debate del documento suscita diversos criterios.
Muchos de los debates se dirigen a la necesidad de fortalecer las Asambleas del Poder Popular desde la base y propiciar mayores espacios para los cubanos en el desarrollo económico de la nación antillana, especialmente la inversión.
En otras opiniones también trasciende que no se limite a 60 años la edad del Presidente de la República para iniciar su gestión, tal y como propone el proyecto de Constitución, que ratifica el carácter socialista de Cuba y el papel rector del Partido Comunista en la sociedad.
También desde este guantanamero territorio los criterios abogan por dar luz verde a la unión entre dos personas, en cambio, otra gran parte insiste en solo permitirla entre un hombre y una mujer, como lo estipula la actual Carta Magna, vigente desde 1976.
La Asamblea Nacional del Poder Popular acordó el 22 de julio la celebración de la consulta popular entre el 13 de agosto y el 15 de noviembre, y después de este proceso el documento regresará para el análisis final en el Legislativo.
Al retornar al Parlamento, el proyecto enriquecido con los aportes de los ciudadanos podría aprobarse o no, y de esa condición dependerá la realización de un referendo.
El pasado 13 de agosto comenzó el proceso convocado por la Asamblea Nacional del Poder Popular a fin de que cada cubano ofrezca sus puntos de vista y proponga adicionar, eliminar o modificar contenidos en el texto.












