Cuando los más longevos de casa atesoran con recelo retratos o reliquias familiares, muchos suelen comparar esta tarea con la pretensión de convertir al hogar en un pequeño museo. La analogía se debe a que son estas instituciones las que salvaguardan para la posteridad, aunque en mayores dimensiones, un vívido pedazo de nuestra historia, tradición y cultura.
Al igual que ese afán de un abuelo por resguardar algún rastro de su genealogía filial; hace ya cinco años la Casa Museo Pedro Agustín Pérez, situada en el circuito arquitectónico más antiguo de la ciudad del Guaso, cobija en su interior una treintena de piezas pertenecientes a un linaje de estirpe independentista, a los héroes del Mambisado Guantanamero.












