Estrenos, talleres teóricos, muestras fotográficas y puestas en escena conformaron la temporada de agasajo por los 25 años de la creación de la Compañía Danza Fragmentada, que culminó este 14 de octubre en el Teatro Guaso de la ciudad de Guantánamo, como parte de la propuestas asociadas a la Jornada por la Cultura Cubana.
Del 11 al 14 de octubre, los bailarines de ese emblemático conjunto interpretaron por vez primera las obras Entropía, Encuentro de Abanicos y Cardiopatía de los coreógrafos Felipe Adriano Catalá e Ismael Cabal; así como Isla, del maestro Ladislao Navarro Tomasén, director de la compañía y quien celebró 40 años de vida artística.
El habitual Espacio Interior de Danza Fragmentada devino momento de intercambios para el agasajo del Coro Masculino de Guantánamo, la Compañía de Modas Ikari-Van y el Ballet Folklórico Babul, al líder y fundador del conjunto que hace dos décadas y media defiende la danza contemporánea como línea estética distintiva.
Autoridades del sistema institucional de la cultura, en el territorio, reconocieron la valía del maestro Ladislao Navarro por sus aportaciones al movimiento danzario territorial, del país y a la enseñanza artística, como formador de varias generaciones de bailarines graduados de la academia de su compañía.
Médula y Danza Librefueron otros de los elencos que se sumaron a la jornada conmemorativa, junto a estudiantes de la Escuela Profesional Alfredo Velázquez Carcasés e invitados como el joven bailarín Yanosky Suárez y el reconocido periodista Reynaldo Cedeño.
La puesta coreográfica El puente de Aguilera, concebida por el maestro Ladislao Navarro, puso punto final a la vigésimo quinta temporada de presentaciones de la Compañía Danza Fragmentada y se convirtió además en una genuina expresión de la cultura cubana y guantanamera.












