Realmente no hubo sorpresas, tal como se esperaba, el mundo respaldó a Cuba en un día de votaciones que será recordado por mucho tiempo, Estados Unidos salió derrotado diez veces en la Asamblea General de la ONU y quedó aislado nuevamente en su afán de mantener el bloqueo económico , comercial y financiero contra nuestro pueblo.
El imperio ni dividió ni venció, uno a uno, todos sus proyectos de enmiendas cayeron ante el apoyo decidido de la comunidad internacional que no se dejó manipular ni confundir con artificios absurdos en materia de derechos humanos y mucho menos en lo referido al cerco más injusto, severo y prolongado que haya sido aplicado contra país alguno en la historia moderna.
De manera contundente la resolución que presenta ininterrumpidamente Cuba desde hace 27 años para condenar el bloqueo recibió el apoyo de 189 países miembros de la ONU y fue rechazada por dos, Estados Unidos e Israel, mientras que no hubo abstenciones.
Persistente en su errada estrategia y recurriendo a instrumentos ya utilizados, Norteamérica intentó engañar y fracasó. A estas alturas el mundo conoce bien el impacto negativo de esa injusta política, las cifras están ahí, aunque los daños humanos son incalculables.
Conmovedoras historias citadas este jueves por el Canciller Bruno Rodríguez así lo atestiguan, como la de la niña guantanamera con un tumor maligno de columna que no puede ser tratada con la Temozolamida, el fármaco óptimo que se produce en los Estados Unidos, el bloqueo lo impide.
Pero la Casa Blanca No aprende la lección, aún no comprende que la indiferencia ante el sufrimiento ajeno, el odio, las actitudes arrogantes y deshonestas, las trabas comerciales y financieras no la llevan a puerto seguro, su barco se hunde cada año ante la ética respuesta del mundo.
Lo que sucedió en la ONU es la victoria del multilateralismo, un triunfo colectivo de las naciones que durante años han respaldado a Cuba en su justo reclamo de poner fin a lo que considera el principal obstáculo para el desarrollo económico y social de su pueblo.
Agradecidos de sentirnos acompañados por la comunidad internacional y de la digna actitud de los diplomáticos cubanos en la Asamblea General de las Naciones Unidas, seguiremos exclamando Cuba Sí, Bloqueo NO.












