Un dialogo honesto y autocritico se logró con todos los organismos, empresas y ciudadanos que intercambiaron experiencias y resultados socioeconómicos en cada recorrido, así reconoció Miguel Mario Díaz Canel Bermúdez al concluir la visita que durante dos días realizara a Guantánamo.
En ese sentido el dirigente cubano convocó al buen funcionamiento de las instituciones y empresas para disminuir la aparición de opiniones adversas, a los cuadros a trabajar con sensibilidad agilidad ante los problemas de la población y para resolver su encargo estatal, todo esto con un diálogo constante desde todas las plataformas mediáticas existentes.
Como parte del intercambio en la provincia, el presidente cubano sostuvo un encuentro con autoridades del Gobierno para analizar las causas y consecuencias de las cadenas de impagos, por lo cual insistió una vez más en la necesidad de ser sistemáticos en la fiscalización y el seguimiento a la labor de las entidades, el depósito de dinero y los cierres diarios para evitar las deudas vencidas, un asunto estratégico que el país y su economía necesitan resolver.
Momento importante de su visita a Guantánamo fue el recorrido por Baracoa y Maisí, donde constató el avance de la recuperación en estos territorios y las inversiones que se inician para aprovechar productos locales como el coco y el cacao para la sustitución de importaciones y el impulso a la economía municipal.
Por otro lado, hizo particular énfasis en el recorrido que efectuó por varias salas del hospital general doctor Agostinho Neto, el Presidente cubano declaró que no venía a chequear su funcionamiento, sino a ofrecer su ayuda para mejorar indicadores con resultados que no son los deseables.
El Presidente cubano reconoció los cambios en la imagen de la ciudad, agradeció la acogida de los guantanameros y dedicó un saludo a todo el pueblo.
Miguel Díaz Canel también abogó por desarrollar y aprovechar las potencialidades del territorio para aportar a la economía de la provincia y nacional, además de lograr renglones exportables.
El Presidente de los Consejos de Estados y de Ministros de Cuba concretó en Guantánamo una agenda gubernamental a través de la cual proyecta un concepto de trabajo estructurado y cooperativo para conectar las gestiones desde los territorios con el proyecto de país que se construye.