¡Yo voto sí!, es más que una frase o un hashtag para cada cubano en cualquier parte del mundo y significa la ratificación del proyecto revolucionario cubano y el compromiso con el sistema social que defendemos: el socialismo.
Mi voluntad es mi Constitucion
Modernos y ancestrales medios en función del referendo en las serranías
El futuro de este pueblo de personas alegres, conversadoras e inteligentes está en ese documento que ampara a todos porque es progresista, revolucionario, futurista, valiente y de raíz humilde pero profunda y fuerte como roble.
Este proceso de elaboración, consulta y ratificación es único en el mundo, con una dosis de legitimidad en todas las etapas y una solidez, no solo en el texto sino en los conceptos que defiende.
Desde la primera etapa de debate en comunidades y centros laborales, todos tuvimos la oportunidad de participar, sugerir, añadir, suprimir, en fin, de elaborar en conjunto democráticamente la constitución que queríamos.
Desde ese momento inició un período importante que demostró la unidad del pueblo cubano y su calidad humana, además de la capacidad para enriquecer con opiniones desde sus experiencias y cotidianidad la Carta Magna.
El texto está permeado por el concepto de Revolución de Fidel Castro en cada uno de sus artículos y da seguridad jurídica en medio de las transformaciones económicas que vive el país como el incremento del trabajo por cuenta propia, la mayor apertura a la inversión extranjera, entre otros.
La ley más importante de la República de Cuba establece la inviolabilidad de principios como la soberanía, la independencia, la igualdad y la justicia social, contenidos en todas las cartas magnas anteriores y que ratifica así el carácter continuo en la constitucionalidad del país.
Es la constitución que yo soñé para mi familia, mis vecinos, todas las personas que aprecio y para el pueblo de Cuba todo. Es un documento que dignifica al hombre y garantiza sus derechos en todas las dimensiones posibles. Más que educación es la formación del individuo, más que salud es la prevención, la vida en armonía.
Esta Carta Magna refrenda el papel de la ciencia en los momentos actuales y su impacto en la sociedad. Reconoce los diferentes tipos de propiedad, en la que se incluye la privada y marca las pautas en la arena internacional, donde deja claro el derecho a la soberanía de los países.
Es importante además el respeto a las diferencias individuales en correspondencia con el desarrollo de la modernidad que se recogen en esas líneas; la igualdad de derechos para todos, sin distinción del color de la piel, preferencia sexual, religión y sexo, refleja el carácter inclusivo de este documento.
Es importante además que este proceso ha reavivado en muchas personas el interés por la Constitución, documento que todos debemos conocer al detalle porque conduce la vida económica, política y social del país.
Hoy podemos aseverar que existe coherencia entre este texto constitucional y la realidad social que vivimos pero no solo es importante conocerlo sino aplicarlo cada día para que no sea letra muerta sino que rija los designios del país y el desempeño de cada uno en su puesto laboral o en su entorno.
Aspiro a que cada niño cubano adquiera una educación constitucional que le permita saber en qué está sustentado su futuro y porqué es importante defenderlo.
De este documento matriz se derivarán importantes leyes que complementarán la implementación de la Constitución, por lo que este proceso no termina el 24 de Febrero.
Hoy en nuestro país el voto es además de una obligación civil la consolidación de nuestros sueños, aspiraciones, del consenso que se necesita para llevar adelante la Revolución. Hoy la constitución es un instrumento para la defensa de nuestras conquistas, por tantas razones y más, ¡yo voto sí!.












