La escaza ocurrencia de lluvias en los primeros meses del año impone a la provincia de Guantánamo un régimen de sequía hidrológica, lo cual provoca el descenso del volumen de los embalses que acumulan sólo el 41 por ciento de sus posibilidades.
La Presa Faustino Pérez, que abastece al 75 por ciento de los habitantes de la ciudad cabecera provincial, se mantiene con bajo volumen, al registrar poco más de 13 millones de metros cúbicos de los 26 millones que puede almacenar, para un 51 por ciento de llenado.
La dirección municipal de Acueducto y Alcantarillado en el municipio de Guantánamo informó que desde el embalse Faustino Pérez en estos momentos se entregan unos mil 200 litros por segundos, al estar paralizada la estación de bombeo Bano, donde se instala una nueva bomba que permitirá mejorar el servicio en la parte alta de la zona oeste de la urbe.
Una vez terminados estos trabajos se adoptarán medidas regulatorias para preservar volúmenes de agua en la presa Faustino Pérez, las cuales permitirán abastecer a la población, si se prolonga la sequía, más allá del mes de mayo.
El otro reservorio con situación más desfavorable es Pozo Azul, que apenas contiene el 11 por ciento de su capacidad con una repercusión negativa para las cosechas en el polo productivo del Valle de Caujerí.
Mientras, los embalses Jaibo, la Yaya y Los asientos, a pesar de descender en el preciado líquido almacenado, no tienen mayores consecuencias para el abasto a la población y el servicio a las áreas agrícolas.