Indisciplinas en el proceso inversionista y durante el procedimiento para la entrega de terrenos para la construcción de viviendas por esfuerzo propio derivaron en un barrio construido, en parte, en un terreno contaminado por la basura. Lo que manda, ahora mismo, entre las 70 familias que viven en el área conocida como Ceprú, es la incertidumbre, la precariedad y la falta de servicios básicos.












