Cerca de la cinco de la mañana comienza el día para el inquieto Orlando Guerrero de la Cruz, trabajador de la agricultura en el municipio de Yateras.
Antes que el astro rey brille y la neblina espesa caiga en sus plantas, este hombre de 80 años de edad recorrer sus parcelas cultivadas de diversos productos agrícolas para explorar su vitalidad.
La tierra es como una novia, afirma risueño Guerrero, lo primero que hago es mirar mis cultivos, porque las plagas atacan fundamentamente por la noche a la col, el tomate, la lechuga y rápido noto alguna diferencia. Siempre realizó la labor fitosanitaria, pongos trampas protectoras y utilizo otras variantes, por si la mosca, como decimos los guajiros.
Orlando Guerrero en solo tres meses se convirtió en una leyenda, el autoconsumo que ahora atiende, era improductivo, las tierras estaban llenas de malezas y piedras. Ahora parece un eden, lleno de col, lechuga, tomate, zanahoria, chote blanco, entre otros cultivos de ciclo cortos.
Lo primero que hice fue roturar la tierra varias veces, luego la fertilicé con el humus de lombriz y otras materias órganica, me contó Orlando, destacado a nivel en el programa de la agricultura urbana y va dice por la categoría de excelencia
Mis tres hijos varones son campesinos y me decían, papá, ya tú no está para pasar trabajo, descansa. Sin embargo no le hice caso y mira el resultado. Estoy ahora roturando otra pieza de tierra para sembar yuca combinada con frijoles negros. Además pienso sembrar papa y grabanzo por que este clima es frio y se dan bien.
El premio a estos avances que hoy muestra el viejo Guerrero, está en la constancia y el animo de hacer producir la tierra y de ella sacar los mejores productos ricos en vitaminas y minerales.
Nacido y criado en estos lomerios del municipio Yateras, Orlando Guerrero de la Cruz no olvida los tiempos difíciles en que vivían los campesinos antes del 1959. Por esos abusos y otros males que afectaban a los pobladores de esa serranía, se incorporó a la lucha contra bandidos en la Sierra Maestra y en otras acciones revolucionarias.
La obra de Fidel portegió a todos los cubanos y los campesinos somos lo más beneficiados al entregarnos las tierras desde el años 1961 para hacer la producir y acabar con el hambre y la miseria a que eramos sometido ante del triunfo revolucionario. Asevera