La obra de Fidel protegió a muchas generaciones de cubanos, su impronta transformó vidas que hoy desde Guantánamo lo saben vivo y lo recuerdan con mucha admiración.
La Patria chica de Pedro Agustín Pérez se mantendrá como baluarte de la cultura de esa capacidad de resistencia que él nos enseñó.
Más de medio siglo transcurrió después del primer encuentro de Fidel con el pueblo guantanamero y la Primera Trinchera Antimperialista ha cumplido las indicaciones del Máximo líder de los cubanos.












