La reforestación de unas 150 hectáreas con mangles en el entorno del poblado de Caimanera y un número similar en la cercanía del Batey de Paraguay constituyen avances visibles en la tarea de recuperar el ecosistema en la Bahía de Guantánamo.
Los trabajadores de las unidades empresariales de base Silvícolas de los municipios Caimanera y Guantánamo son protagonistas en la utilización del método de pregerminadores para garantizar las posturas y plantar un promedio de 40 hectáreas en los últimos años.
En las áreas reforestadas se alcanzan índices de supervivencia del 98 por ciento, gracias a la construcción de zanjas de drenaje que permiten el reciclaje del agua y condiciones óptimas para el desarrollo de las plántulas.
Los trabajadores forestales desarrollan una labor meritoria en la educación ambiental en las comunidades enclavadas en el entorno de la Bahía, a través de círculos de interés, grupos de apoyo y el cuerpo de guardabosques para eliminar la tala indiscriminada y el depósito de escombros y basuras.
A partir de la recuperación de áreas afectadas por la extracción salinera y otras por la depredación de los pobladores se mejora el habitad y regresan especies marinas y aves costeras como el flamenco rosado que años atrás habían abandonado el lugar.
Los manglares del litoral de la Bahía de Guantánamo constituyen la principal barrera de contención frente a catástrofes naturales por lo que su recuperación reviste especial importancia y forma parte de la tarea vida, proyecto que desarrolla el país para enfrentar los efectos adversos del cambio climático.












