Miguel Pineda Beel es un ingeniero en telecomunicaciones retirado y un destacado albañil, también reconocido por su consagración al trabajo cederista; este carismático hombre es Coordinador de la Zona 17 de Villa Toa, una comunidad ubicada en las afueras de la ciudad de Guantánamo y lleva 39 años en esta labor.
Conversar con este apasionado cederista es enriquecer la historia de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), esa que inició con él cuando vivía en Songo la Maya, con apenas 20 años de edad.
Como coincidencia del destino Miguel nació el 28 de septiembre, fecha en que surgían en Cuba los Comités de Defensa de la
Revolución, por iniciativa del eterno comandante en jefe Fidel Castro Ruz. Por eso afirma con orgullo que él nació cederista.
Nos comenta acerca de sus primeras tareas en la organización, y recalcar en que los tiempos eran muy diferentes, pero las razones continúan son las mismas: proteger y mantener la tranquilidad ciudadana en los barrios y comunidades de todo el archipiélago cubano.
Recuerda Pineda Beel cómo en sus inicios movilizaba a toda la zona para la recogida del café, la zafra cañera y las donaciones voluntarias de sangre, tareas de gran para la economía del país.
Con una sonrisa reveladora expresa que la primera vez que comenzó a donar sangre fue para incentivar a sus vecinos, ese día tenía tanto temor que hasta pensó no poder dar ese paso, 20 años después supera 190 donaciones de sangre.
Pineda considera que una de las tareas de los CDR que jamás hay que descuidar, es la vigilancia, no solo la popular revolucionaria, sino la vigilancia colectiva, pues ese fue uno de los objetivos esenciales del surgimiento de la mayor organización de masa de la sociedad civil cubana.
"Debemos velar por el cuidado y protección de nuestro barrio, una tarea que se cumple con responsabilidad en los 13 CDR que integran la zona 17 que lleva el nombre de Raúl Díaz Arguelles en homenaje a ese combatiente de Angola, uno de los primeros cubanos en caer en esa nación cumplimiento con su deber".
Actualmente, en la zona de nuestro interlocutor se abanderó el primer Destacamento de Jóvenes 60 aniversario con el objetivo de fortalecer el trabajo cederista y garantizar el futuro de la Revolución.
Desde su fundación en el 2004 la comunidad de Villa Toa, donde vive este apasionado cederista es vanguardia nacional, una zona que distingue por 14 en las donaciones de sangre por cumplir con el aporte en el trabajo multifactorial y con el cumplimiento de las tareas convocadas, entres otros indicadores condición que mantiene aún.
Por coincidencia de la vida para Miguel Pineda Bell, este 28 de septiembre el festejo es doble, pues celebra 59 años de existencia, y de ellos casi 40 al trabajo de los Comités de Defensa de la Revolución.
Con la pasión que lo caracteriza, nos despide recordándonos que su principal motivación como cubano y revolucionario es mantener vivos los Comités de Defensa de la Revolución.












