En plena labor de recolección de la miel encontramos a Marino Matos, quien es propietario de unas 50 colmenas en su parcela ubicada en San Idelfonso, barrio que se encuentra en los límites del municipio de Guantánamo y El Salvador, donde tiene su patrimonio la Cooperativa de Créditos y Servicios Mariana Grajales.
Marino dedica casi todo su tiempo a la atención de las abejas, y nos cuenta que del exquisito cuidado y manejo de los enjambres depende el rendimiento productivo para cumplir los compromisos de venta de miel al Estado y así contribuir con el desarrollo de este renglón con una alta demanda en el mercado internacional.
Este apicultor logra cosechar en el año cerca de 2 toneladas de miel, de un plan de 1, 2 que establece el contrato, propósito que se pacta en correspondencia con las variaciones del clima en los últimos años.
Sin embargo la presente campaña que se desarrolla durante los meses de octubre a diciembre es favorecida por las lluvias y la abundante floración de plantas melíferas como el copalillo, la campanilla morada y la varía, condiciones que pueden mejorar con las flores de campanilla blanca en el mes de diciembre.
Tanto es así que en los últimos días, confiesa Marino, se puede recolectar cada 15 días por la rapidez con que las abejas llenan las celdas.
Entusiasmado por el buen tiempo para la producción de miel y la existencia de los insumos como elementos de madera para las colmenas que confecciona la Empresa Forestal, Marino Matos manifiesta la voluntad de incrementar el número de panales para responder al llamado de las autoridades de la provincia de Guantánamo de multiplicar las cifras vinculadas a este rubro exportable.