Amplia repercusión tuvo la firma del Acuerdo de creación de una Jurisdicción Especial para la Paz en Colombia.
Amplia repercusión tuvo la firma del Acuerdo de creación de una Jurisdicción Especial para la Paz en Colombia.
Tras medio siglo de conflicto y cerca de tres años de negociaciones entre el Gobierno de Juan Manuel Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP) en La Habana, las partes dieron un paso histórico para acercarse al fin de un conflicto político, social y militar con la firma de un acuerdo sobre jurisdicción especial para la paz.
Este momento crucial rumbo a la paz tuvo amplia repercusión en Colombia y el mundo.
Comunicado conjunto sobre el Acuerdo de creación de una Jurisdicción Especial para la Paz
1. El Gobierno de la República de Colombia y las FARC-‐EP reafirman su compromiso con los acuerdos logrados hasta la fecha: “Hacia un Nuevo Campo Colombiano: Reforma Rural Integral”, “Participación política: Apertura democrática para construir la paz” y “Solución al Problema de las Drogas Ilícitas”.
2. A la vez, reafirman su compromiso con una fórmula de justicia que satisfaga los derechos de las víctimas y contribuya a la construcción de una paz estable y duradera. Con ese propósito estamos construyendo un Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición. En ese marco hemos acordado que se creará una Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición y hemos logrado acuerdos importantes en materia de reparación de las víctimas.
3. En cuanto al componente de justicia, hemos acordado crear una Jurisdicción Especial para la Paz, que contará con Salas de Justicia y con un Tribunal para la Paz. Las Salas y el Tribunal estarán integrados principalmente por magistrados colombianos, y contarán con una participación minoritaria de extranjeros que cumplan los más altos requisitos. La función esencial de las Salas y del Tribunal para la Paz es acabar con la impunidad, obtener verdad, contribuir a la reparación de las víctimas y juzgar e imponer sanciones a los responsables de los graves delitos cometidos durante el conflicto armado, particularmente los más graves y representativos, garantizando la no repetición.
4. El componente de justicia prevé que a la terminación de las hostilidades, de acuerdo con el DIH, el Estado colombiano otorgará la amnistía más amplia posible por delitos políticos y conexos. Una ley de amnistía precisará el alcance de la conexidad.
5. En todo caso no serán objeto de amnistía o indulto las conductas tipificadas en la legislación nacional que se correspondan con los delitos de lesa humanidad, el genocidio y los graves crímenes de guerra, entre otros delitos graves como la toma de rehenes u otra privación grave de la libertad, la tortura, el desplazamiento forzado, la desaparición forzada, las ejecuciones extrajudiciales y la violencia sexual. Estos delitos serán objeto de investigación y juzgamiento por parte de la Jurisdicción Especial para la Paz.
6. La Jurisdicción Especial para la Paz tendrá competencia respecto de todos los que de manera directa o indirecta hayan participado en el conflicto armado interno, incluyendo a las FARC-‐EP y a los agentes del Estado, por los delitos cometidos en el contexto y en razón del conflicto, en especial respecto de los casos más graves y representativos.
7. La Jurisdicción Especial para la Paz contempla dos tipos de procedimientos: uno para quienes reconocen verdad y responsabilidad, y otro para quienes no lo hacen o lo hacen tardíamente. A los primeros se les impondrá una sentencia, fundada en las conductas reconocidas después de haber sido contrastadas las investigaciones de la Fiscalía General de la Nación, las sanciones impuestas por otros órganos del Estado, las sentencias judiciales existentes, así como la información que provean las organizaciones de víctimas y de derechos humanos. Los segundos enfrentarán un juicio contradictorio ante el Tribunal.
8. Las sanciones que imponga el Tribunal tendrán como finalidad esencial satisfacer los derechos de las víctimas y consolidar la paz y deberán tener la mayor función restaurativa y reparadora del daño causado. Para todos aquellos que reconozcan responsabilidades por los delitos competencia del Sistema, la sanción tendrá un componente de restricción de libertades y derechos que garantice el cumplimiento de las funciones reparadoras y restauradoras de las mismas mediante la realización de trabajos, obras y actividades y en general la satisfacción de los derechos de las víctimas. Las sanciones para quienes reconozcan delitos muy graves tendrán un mínimo de duración de cumplimiento de 5 años y un máximo de 8 de restricción efectiva de la libertad, en condiciones especiales. Las personas que hagan dicho reconocimiento de manera tardía ante el Tribunal serán sancionadas con pena de prisión de 5 a 8 años, en condiciones ordinarias. Para tener derecho a la pena alternativa, se requerirá que el beneficiario se comprometa a contribuir con su resocialización a través del trabajo, capacitación o estudio durante el tiempo que permanezca privado de la libertad. Las personas que se nieguen a reconocer su responsabilidad por tales delitos y resulten culpables serán condenadas a pena de prisión hasta de 20 años, en condiciones ordinarias.
9. Para acceder a cualquier tratamiento especial dentro de la Jurisdicción Especial para la Paz es necesario aportar verdad plena, reparar a las víctimas y garantizar la no repetición.
10. En el caso de las FARC-‐EP, la participación en el sistema integral estará sujeto a la dejación de armas, que deberá comenzar a más tardar a los 60 días luego de la firma del Acuerdo Final.
La transformación de las FARC-‐EP en un movimiento político legal es un objetivo compartido, que contará con todo el apoyo del Gobierno en los términos que se acuerden.
La Habana, Cuba, 23 de septiembre de 2015
La paz de Colombia es indispensable, afirma Raúl Castro
El Presidente de los Consejos de Estado y Ministros, General de Ejército, Raúl Castro Ruz felicitó al presidente de Colombia Juan Manuel Santos y al jefe del Estado mayor de las FARC-EP, comandante Timoleón Jiménez,así como a sus delegaciones a las conversaciones de paz, por la importancia del acuerdo anunciado hoy en La Habana respecto a una Jurisdicción Especial para hacer justicia cuando se acabe el conflicto.
“Las conversaciones marchan por buen camino. Estos acuerdos sobre justicia son un significativo paso de avance, estamos más cerca de lograr la paz que tanto anhela y merece el pueblo de Colombia”, afirmó Raúl.
La paz de Colombia no solo es posible, es indispensable y requiere grane esfuerzo y voluntad, agrego el General de Ejército.
Comentó que además de los mucho que se ha avanzado, “muchos más lejos que nunca antes”.
“Aún quedan dificultades enormes que superar pero tenemos la certeza de que serán vencidas”, indicó.
“El profundo respeto a las posiciones de la dos partes, absoluta imparcialidad, la discreción y el apoyo firme consistente y solidario continuaran caracterizando la modesta contribuciónde Cuba al proceso de paz, es nuestro deber”, aseguró.
“No descansaremos hasta que se logre el ansiado objetivo de la paz para la querida Colombia. Se hará realidad el compromiso que asumimos en la segunda cumbre de Jefes de Estados de la Celac cuando declaramos a América latina como Zona de Paz”, concluyó.
El acuerdo firmado establece los mecanismos a utilizar para la aplicación de justicia tras llegar a la paz, un paso trascendental que desataría uno de los nudos más importantes de las negociaciones.
De la Agenda de La Habana ya han sido pre acordados los temas de solución al problema de la tierra, drogas ilícitas y participación política. Después del de víctimas, resta por resolver la Implementación, verificación y refrendación del acuerdo y el fin del conflicto en sí mismo.
Desde noviembre del año 2012, cuando se instaló la mesa de diálogos en Cuba, Cuba ha ratificado su compromiso histórico con la paz en Colombia y con los esfuerzos encaminados a poner fin al conflicto político, social y militar de ese país hermano.
Fuente: Granma












