En declaraciones a la televisión local, el doctor señaló que en el transcurso del fin de semana se espera avanzar en la identificación de los cuerpos restantes, todos cubanos.
La mayor parte de los pasajeros del vuelo eran de Holguín, provincia del oriente cubano hacia donde se dirigía la nave, un Boeing 737-200 arrendado por Cubana de Aviación a la compañía mexicana Damojh.
Según los reportes, ayer se completó la identificación de los 11 extranjeros que iban en el avión: seis tripulantes mexicanos, dos turistas argentinos y una mexicana, y dos saharauis residentes en Cuba.
En comparecencias anteriores, Rabell comentó que el trabajo de los peritos ha sido intenso, pues las víctimas tenían múltiples traumatismos y muchas de ellas estaban calcinadas.
Tres mujeres sobrevivieron a la caída del avión, pero dos de ellas fallecieron luego de varios días de atención médica multidisciplinaria a causa de las severas lesiones sufridas.
La única sobreviviente se encuentra en estado crítico, con probabilidad de complicaciones y un pronóstico reservado.