Más de 300 cubanos beneficiados con Programa de Implante Coclear

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Más de 300 cubanos han sido beneficiados de forma gratuita con el Programa Nacional de Implante Coclear, de ellos más de 25 sordo-ciegos.

Más de 300 cubanos han sido beneficiados de forma gratuita con el Programa Nacional de Implante Coclear, de ellos más de 25 sordo-ciegos.

El presidente de la Sociedad Cubana de Otorrino-Laringología, doctor Antonio Paz, significó que niños y adultos mejoran la capacidad de comunicación y auditiva, y se incorporan de forma activa a los centros educacionales.

También, el experto insistió en que para lograr una exitosa rehabilitación de esas personas es imprescindible el apoyo familiar, y reconoció la participación en el programa nacional de equipos multidisciplinarios.

Añadió Paz que cada año en Cuba unos 70 niños podrían necesitar de implante coclear, muy costoso en el mundo; y subrayó la necesidad de seguir formando cirujanos de oído.

El implante coclear es un mecanismo electrónico que permite mejorar la percepción auditiva a personas con sordera severa y profunda, a quienes los audífonos convencionales no les resuelven el problema.

El sistema tiene componentes internos, que se colocan durante la cirugía y no son visibles. El implante electrónico o estimulador, se coloca bajo la piel, detrás del oído, y el haz de electrodos se sitúa en la cóclea, dentro del oído interno. Es decir, un pequeño aditamento hace las veces de oído interno.

Para realizar el proceder, el cirujano y su equipo, deben poseer habilidad, entrenamiento y destreza, por ser esta una cirugía especializada de alta complejidad. Cada tipo de implante coclear requiere un instrumental quirúrgico específico y en óptimas condiciones.

La técnica es realmente muy costosa, ya que no solo lleva tecnología de punta, sino que solamente el propio implante sobrepasa los 20 mil dólares.

Además lleva una larga etapa posterior de rehabilitación, por lo que el costo total del tratamiento en cualquier país del primer mundo, es alrededor de los 60 mil dólares, explicó. Pero en Cuba es un servicio gratuito, como el resto de la atención en salud pública.

A pesar de la complejidad, los elevados costos y del bloqueo impuesto por Estados Unidos a Cuba, el país ha podido llevar a cabo tan importante estrategia de salud.

El bloqueo nos afecta en todo, en tecnologías, abastecimientos e insumos, sin embargo, nos hemos impuesto a estas dificultades. Las autoridades gubernamentales y el Ministerio de Salud Pública han apoyado y dispuesto una gran cantidad de dinero para desarrollar el programa, resaltó Paz.


EL PROGRAMA NACIONAL

En las últimas décadas se ha obtenido un gran progreso en el campo de los implantes cocleares en el mundo desarrollado. En Cuba, las primeras cirugías de ese tipo se realizaron hacia 1997, pero no fue hasta finales de 2004, principios de 2005, que se instala el actual programa.

Paz reconoció la importancia de la visión integradora del mismo, de su carácter multidisciplinario, con participación de profesionales de muy variadas disciplinas, desde audiólogos, foniatras, educadores, psicólogos y el papel de las neurociencias como motor impulsor.


SELECCIÓN DE PACIENTES

El criterio por el cual se seleccionan los candidatos a recibir un implante se fue modificando con el transcurso del tiempo como consecuencia de las investigaciones realizadas en términos de resultados en la percepción y producción del habla y desarrollo del lenguaje.

Asimismo se tienen en cuenta las nuevas técnicas quirúrgicas y de programación de los dispositivos, así como los avances en el desarrollo de la tecnología, explicó la doctora Beatriz Bermejo, especialista en Logopedia y Foniatría.

Actualmente se implantan niños con mayor capacidad auditiva, con mejores niveles de percepción auditiva del habla, de menor edad, con cocleas osificadas y con diferentes grados de malformación coclear y niños con patologías asociadas a la hipoacusia.

El criterio general de las compañías y de los diferentes grupos de implantes en el mundo para definir la candidatura de un infante para ser implantado incluye por el momento la edad mínima 12 meses, la presencia de una perdida auditiva bilateral neurosensorial profunda de por lo menos 90 decibeles y con beneficios mínimos con equipamiento convencional con audífonos, agregó.

Por otra parte, la doctora Bermejo explica que se ha demostrado la capacidad del implante para mejorar el acceso a los sonidos ambientales, la audición y comprensión de la palabra, la música o el uso del teléfono, mejorando la calidad de vida de adultos y niños con déficit auditivo.

Aunque en Cuba se han beneficiado de esta técnica algunos adultos, en general se prioriza a los menores. Hasta hoy son 216 los niños implantados, entre estos 27 sordociegos.

La especialista aclara que no es posible predecir con exactitud el beneficio que cada usuario obtendrá con su implante coclear, ya que son muchos los factores individuales que contribuyen a sus resultados.

Tiene mucho que ver, sin dudas, la edad, nivel de audición previa, la duración de la sordera o número de células sensoriales sanas.

La rehabilitación postoperatoria, el soporte docente, y la participación y esfuerzo personal y familiar, son también factores claves que condicionan los resultados, dado que el cerebro es entrenado conforme el sujeto practica la escucha y el habla, comenta la doctora Bermejo.

Fuente: RHC

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