En muchos sitios guantanameros donde los maléficos vientos del huracán Matthew, intentaron con su devastador paso (4 y 5 octubre 2016) borrar de su geografía uno de los símbolos de nuestra cubanía como la Palma Real, hoy se levantan bellas y confortables viviendas fabricadas con tablas de nuestro árbol nacional.
Entre las alternativas de construcción de viviendas destaca la construcción con tablas de palma, tradicionalmente muy utilizada por nuestros campesinos, pero ahora con nuevos proyectos y tipologías combinadas con bloques y cubierta de zinc como parte de los módulos de montañas que reciben los damnificados.
En la serranía guantanamera se han entregado más de 840 de estos módulos de montaña que incluyen el cemento, los áridos, puertas, persianas, el techo y las tablas para las paredes lo cual ha permitido, hasta el momento, recuperar unos 36 mil 800 hogares en el Alto Oriente cubano, alrededor del 84 por ciento de las afectaciones.
Se concluyeron hasta la fecha unas 390 casas con la utilización de las tablas de palma, tanto por la vía estatal como por el esfuerzo propio de los campesinos. Otros 150 nuevos hogares se levantan de este tipo en en los municipios de Maisí, Baracoa, San Antonio del Sur, Imías, Manuel Tames y Yateras, territorios afectados por Matthew e Irma.
La cifra de tablas de este árbol listas para la construcción de hogares supera las 98 mil y existe un programa para la preparación y aprovechamiento de unas 6 mil palmas en viviendas y otros usos, a lo cual se generaliza también es este territorio el empleo de la madera del coco, utilizándose para horcones de unos 840 hogares.
La más oriental provincia de Cuba: Guantánamo, es también la más montañosa del país, el 77 por ciento de toda su superficie es serrana y otra buena parte rural. La fuerza combinada en menos de un año de diferencia de los huracanes Matthew e Irma, provocó en el territorio afectaciones a 43 mil 822 viviendas, y de esta cifra 8 mil 444 con derrumbe total.












