Variadas actividades que incluyen el canto, baile y artes manuales, forma parte de las iniciativas de la escuela especial Desembarco del Granma, de la ciudad de Guantánamo, para la inclusión social de menores y jóvenes con Síndrome de Down en este territorio.
Este programa posibilita el desarrollo de habilidades comunicativas y motoras a partir de las potencialidades de los más de cincuenta alumnos con esas características que se agrupan en ese centro, único de su tipo en la provincia y uno de los tres existentes en el país.
La defectologa, Mercedes Osaría Muños, con alrededor de cuatro décadas de experiencia en el trabajo con menores que padecen de retraso mental destacó que los desde”el taller docente de artesanía” hacen adornos con papel y aprenden hacer alfombras, puntadas, candelillas, a poner botones, perforar, pegar y recortar, entre otras manualidades.
Por su parte Carlos Maldonado Rodríguez, profesor del área de educación física y deporte escolar expresó que sus treinta años de trabajo han sido en esta enseñanza y en la cual ha obtenido resultado halagüeño como la reciente olimpiada nacional de bádminton en la cual participaron dieciséis equipos y obtuvieron el cuarto lugar.
Los alumnos con síndrome de Down también participan en tablas gimnasticas, juegos, cantos tradicionales, obras de teatro y dramatizaciones, actividades que contribuyen a socializarse y a mejorar el movimiento de las manos.
El Síndrome de Down es un trastorno genético, provocado por alteraciones en el cromosoma 21 y ocasiona alteraciones asociadas a la discapacidad física e intelectual, de ahí que la escuela Desembarco del Granma de Guantánamo atiende a más de cincuenta niños con ese tipo de retraso mental y discapacidades físico-motoras.












