Amamantar es un acto primigenio que todo animal mamífero realiza de modo natural y sin esfuerzo, en el caso de las mujeres como seres humanos razonables lo deben de hacer de forma exclusiva hasta que sus hijos tienen seis meses de nacidos y luego alternar ese alimento con otros hasta los 24 meses de vida, actitud que se traduce en amor y bienestar para ambos.
Según expertos las ventajas de lactar recaen sobre la salud materna e infantil, sin embargo aún encontramos falta de conocimientos y tabúes estéticos. Tanto es así que el doctor Humberto Velázquez Romero, Director Provincial del Programa Materno Infantil aseguró que en Guantánamo solo el 68 por ciento de los pequeños de cero a dos años lactan.
El caso es que muchas madres prefieren dar leche artificial en biberón cuando este puede convertirse en un vehículo de contaminación y la ingestión temprana ingestión de productos elaborados traer consecuencias negativas para la salud del bebé.
Otras añaden que el niño no se llena y hasta alegan que los senos se le deforman y pierden belleza cuando de amamantar se trata, pretexto que es solo un mito, pues el acto de poner al niño en el pecho durante las primeras horas del nacimiento, permite no solo el contacto piel con piel sino que evita posibles complicaciones de salud en ambos y garantiza un ser humano más sano.![]()
Los especialistas a nivel mundial destacan que la leche materna es rica en nutrientes, pues aporta cantidad de vitaminas y minerales, a su vez reduce el riesgo de que las madres padezcan cáncer cérvico-uterino y de mama.
Asimismo aseguran que en el bebé, ese líquido natural, disminuye la posibilidad de ser obeso, hipertenso o sufrir desnutrición.
La leche materna contribuye al desarrollo cerebral adecuado y ninguna fórmula que no sea esta puede ofrecer esos nutrientes. La misma contiene el nivel de acidez adecuado para el niño, además de 200 componentes entre ellos los inmunológicos, anticancerígenos , antialérgicos, los anticuerpos y factores de crecimiento.
De igual modo alertan que la primera leche que sale del seno contiene más agua para saciar la sed, y la última tiene más grasa para alimentar al niño. Por eso se debe vaciar el pecho en cada toma, amamantar con la higiene y paciencia necesaria para ese acto que es sin dudas la mejor relación de apego entre ambos.
Sirva esta jornada para ganar también en conciencia de cómo cada madre puede desde su área de salud contribuir a donar ese líquido a aquellos recién nacidos bajo peso hospitalizados, para los pequeños que perdieron a sus madres o la tienen imposibilitadas de darles el pecho.
Esa es una de las tareas que ocupa a quienes laboran en el banco de leche comunitario ubicado en la policlínica norte Emilio Daudinó Bueno de la ciudad capital, centro inaugurado en dos mil 15 con el objetivo de recepcionar ese líquido, que de forma desinteresada proporcionan algunas madres de todas las áreas de salud y luego es trasladado al banco provincial del hospital General Docente Doctor Agostinho Neto.
La jornada mundial de la lactancia materna, que se desarrolla del primero al 7 de agosto, es un incentivo cada año para ganar más conciencia y conocimiento de ese gesto tan sencillo y humano, el cual involucra a los especialistas del Programa Materno Infantil, los de la atención primaria de salud, la Federación de Mujeres Cubanas, además de padres y familiares en general quienes deben apoyar a las puérperas y propiciarles un ambiente tranquilo en cual ellas den a su hijo el más natural y sano alimento.
YDG












