Sin abandonar el nasobuco, el cuidado de la higiene, ni muchas de las medidas que en los últimos meses ayudaron a contener la COVID-19, Cuba se adentra en la primera fase de la recuperación.
Nuevamente se intenta manipular el tema de los derechos humanos contra la Mayor de las Antillas, siguiendo el mismo guion deshonesto y prefabricado de hace más de 60 años. Vuelven el doble rasero, la manipulación política y la selectividad de la cuestión a tratar, infructuosamente, de opacar nuestros logros ante el mundo en esta materia.














