Angel Herrera_boxeo_GuantanamoLos 44 años de la primera medalla de oro olímpica de la provincia de Guantánamo es una historia que pertenece a Ángel Herrera Vera, quien a los 18 años de edad se tituló en los 57 kilogramos en Canadá 1976.

 

El boxeador zurdo del oriente cubano no se encontraba entre los favoritos, pero a base de mucho coraje desde que subió al ring en la arena de Montreal, con fuerte pegada, no hizo quedar mal a quienes lo escogieron para la escuadra cubana.

Cuando combatió en el Torneo Nacional de Boxeo Playa Girón en la provincia de Camagüey en ese propio año antes de la cita olímpica, resultaba desconocido en el deporte y es uno de los pocos boxeadores de la preselección nacional que tuvo un vertiginoso ascenso.

Herrera escaló al cuadrilátero camagüeyano como uno más entre tantos que buscaan la victoria. Todo cuanto ocurrió en el campeonato es importante porque los técnicos estaban a la caza de resultados frente a la inmediata perspectiva de la cita en Montreal.

 Ni corto ni perezoso, paso a paso, el muchacho pudo imponerse en las rondas preliminares y llegó a discutir el campeonato con Griñán. La experiencia y mejor boxeo a la distancia del santiaguero salen airosos y recibió el veredicto de los oficiales, pero el debutante es invitado a entrenar en la capital.

Acerca de su comienzo, cuenta el incansable fajador que un buen día de 1973 se embulló y decidió ponerse los guantes en el gimnasio José María Chibás del terruño natal; entonces tenía16 años de edad y pesaba algo más de 60 kilogramos.
Angelillo, como lo llaman aún los más íntimos, nunca llegó a convertirse en el virtuoso estilista y tampoco presentó una buena defensa.

Si algo lo llevó a conquistar dos medallas doradas en los Juegos Olímpicos de Montreal y Moscú es la valentía a toda prueba, porque siempre se plantó con pies firmes con cualquiera y en los intercambios sacó ventaja por la fortaleza de ambos puños.

Unas semanas antes de la cita veraniega canadiense, la ciudad de Pinar del Río organizó otra versión del certamen internacional Giraldo Córdova Cardín. Se trató de la verdadera prueba de fuego, ya que el ganador recibió el boleto para representar a Cuba en la división pluma.

Allí estaba Herrera, aunque ahora con cierto nivel de preparación y mayor fortaleza física. Los que lo vieron entrenar en el gimnasio Orbeín Quesada del Wajay, cuartel general de la preselección, ya no tenían dudas, con él habría que contar…

El debut contra el alemán Claude Zaraov le reportó una fácil victoria 5-0. En la segunda salida derrota 4-1 al también joven y combativo santiaguero José Aguilar y ganó la medalla de oro sin pelear por no presentación del soviético Guennadi Saculin.

En Montreal salió  por la puerta ancha en la primera presentación con triunfo por KO en el primer enfrentamiento ante el indio Ande Rai. Otro éxito sin mayores contratiempos lo alcanzóal imponerse 5-0 al venezolano Ángel Pacheco.

La posibilidad de incluirse dentro de los medallistas lo enfrentó al difícil estadounidense Davey Armstrong y debió sudar gotas gordas antes de llevarse el apretado veredicto de 3-2.

Aunque la decisión 5-0 frente al mexicano Juan Paredes pudo suponer una victoria holgada, lo cierto es que el azteca vendió cara la derrota y obligó  al cubano a otro fuerte pleito.

Sin embargo, por esas cosas que a menudo ocurren en los deportes de combate, la discusión de la medalla de oro contra el alemán Richard Nowakowski concluyó mucho antes de lo imaginado.

Nowakoswski figura como vencedor en el Giraldo Córdova Cardín de 1975, celebrado en Santa Clara y después afianza posiciones en otras competencias en el Viejo Continente.

Llegó el momento de la verdad, 31 de julio de 1976, en la Arena Maurice Richard, los puños de Ángel Herrera aprovecharon muy bien un descuido defensivo y con potentísimo recto de izquierda al rostro Nowakowski cayó fulminado en el segundo asalto.

El boxeo cubano tuvo su quinto monarca olímpico y por primera vez el nombre de Ángel Herrera Vera aparece con grandes titulares en los diarios del mundo.

Apenas se fijaban en él, nadie imaginó  que Angelillo va  a resultar un gran campeón en el campo de los golpes y las esquivas, su único aval interesante en tan corta hoja de servicio era la medalla de bronce en el Campeonato Nacional Juvenil de 1975 a los 18 años de edad.

El desarrollo del ciclo olímpico (1977-1980) reafirmó a Herrera en la cima de los 57 kilogramos y como tal conquistó tres títulos nacionales consecutivos y triunfa otras tantas veces en los certámenes Córdova Cardín, dos de ellas (1977 y 1978) en los plumas y en 1980 en la división de 60, lo cual le valió  para participar en el segundo compromiso olímpico.

Resultados en Juegos Olímpicos

Montreal 1976
Ganó por KO 1 a A. Rai (IND)
Ganó decisión 5-0 a Angel Pacheco (VEN)
Ganó decisión 3-2 a Davey Armstrong (EUA)
Ganó decisión 5-0 a Juan Paredes (MEX)
Ganó por KO 2 a Richard Nowakowski (RDA)

Moscú 1980
Ganó decisión 5-0 a Carlo Russolino (ITA)
Ganó decisión 5-0 a Geza Thumbas (YUG)
Ganó decisión 5-0 a Gelsandor Batbilec (MGL)
Ganó por no presentación a Adach Kazimierz (POL)
Ganó por RSC 3 a Viktor Damianenko (URS)

Resultados Mundiales
En 1978 alcanzó el título mundial de los 57 kgs. al imponerse en la final de Belgrado, Yugoslavia, al local Borislav Ristic. Entre 1977 y 1980 intervino en cuatro topes bilaterales frente a pugilistas estadounidenses:

Houston, 1977. Ganó por decisión 3-0 a Rocky Lockbridge.
La Habana, 1978. Derrotó 3-0 a Johnny Bumphus.
Charlott, 1980. Venció por abandono en el primer asalto a Davey Armstrong.
En Munich 1982 vuelve a ratificar el título de campeón mundial, pero esta vez en la división de 60 kilogramos.