En el período que cierra, de los niveles de la enseñanza general sólo resta la graduación de algunos bachilleres y el otorgamiento de carreras al millar y medio de estudiantes de duodécimo grado presentados a las pruebas de ingreso a la Universidad, aplicadas la semana pasada con por ciento de aprobados superior a los de la primera convocatoria del año escolar precedente.
Los pormenores los dio a la Agencia Cubana de Noticias Raquel Laviste, directora provincial de Educación, quien señaló que ahora se trabaja además en la entrega pedagógica y se pulen los detalles previos a la arrancada del nuevo ciclo, para el cual se dispusieron los recursos materiales y humanos imprescindibles.
Se mantendrán como prioridades en la venidera etapa: la estricta observancia de las medidas de bioseguridad, para evitar rebrotes de la COVID-19 en el territorio, y el cuidado y uso eficiente de los recursos, en retribución al esfuerzo del Estado cubano para la garantía escolar, pese a la guerra económica de Estados Unidos contra la Isla y la crisis añadida por el contexto pandémico.
El incremento de las instalaciones educativas en la provincia se deberá al estreno de un círculo infantil, en San Antonio del Sur, único municipio aquí carente de esos recintos, y a la reapertura de una escuelita para seis niños en montañoso poblado de la región de Yateras, entre otros detalles que se precisan en video-conferencias semanales con la alta dirección del Ministerio.














